El intendente Rafael Frías informó sobre la crítica situación en la localidad chaqueña, con viviendas dañadas, familias evacuadas y asistencia municipal en marcha.
El intendente de Miraflores, Rafael Frías, describió la compleja situación que atraviesa la localidad tras varios días de lluvias intensas. Confirmó que más de 60 familias debieron ser evacuadas, que hay viviendas dañadas y que el municipio asiste con alimentos, colchones y frazadas mientras continúa el escurrimiento del agua.
“La verdad es que es bastante complejo, difícil, porque muchas de las familias están perdiendo todo, ya que entró mucha agua en las casas y se inundaron”, afirmó Frías en diálogo con CIUDAD TV.
Desde el municipio se organizó la evacuación de familias que debieron abandonar sus hogares por el avance del agua. Actualmente permanecen alojadas en un espacio municipal donde reciben asistencia básica. “Pudimos acudir sacando personas de la zona inundada y hoy los tenemos refugiados en un salón, con contención no solo alimentaria, sino también colchones, lugar para dormir, ropa y las cuatro comidas del día”, detalló.
Frías señaló que la situación se agravó por la continuidad de las precipitaciones. Indicó que solo en los últimos días se acumularon registros muy elevados: “Ayer llovió 55 milímetros de nuevo, más los 245 que habían caído esa noche y durante el día, y anteriormente había llovido más de 100. O sea que tenemos algo de 400 milímetros o un poco más en una semana”.
El intendente explicó que la localidad no está preparada para recibir un volumen tan alto de agua en poco tiempo, por lo que el municipio trabaja con maquinaria y motobombas para drenar los sectores más afectados. Mencionó además un problema estructural que afecta el drenaje hacia el sector conocido como Lote 88: el municipio tenía previsto ejecutar obras de canalización y una represa, pero no pudo avanzar por un conflicto judicial con los propietarios del terreno.
La situación también generó dificultades para evacuar completamente algunas viviendas. Frías sostuvo que muchas familias prefieren permanecer en sus casas para evitar robos o pérdidas de pertenencias. “Hoy en el polideportivo municipal tenemos 60 y algo de familias y otras cinco aproximadamente a las que estamos dándoles atención”, precisó.
El jefe comunal advirtió además que las lluvias provocaron daños en viviendas y caída de árboles debido a la saturación del suelo. “Hay casas que se están cayendo por la cantidad de agua, árboles que se derrumban sobre las casas y se hacen grietas en el piso. Ya tenemos registradas más de 30 viviendas que hay que refaccionar o hacerlas de nuevo”, indicó.
Varios parajes rurales permanecen aislados y el municipio debe asistirlos mediante vehículos especiales. La principal necesidad de las familias afectadas es la provisión de alimentos y elementos básicos para dormir. “La gente necesita primero alimentos, lo más básico: leche, arroz, fideos o polenta. Y además colchones y frazadas, porque a la mayoría se le mojó todo”, afirmó.
Frías agregó que el municipio continúa adquiriendo insumos: “Estoy comprando más colchones y más frazadas para dar respuesta a todas las demandas. No sé si vamos a poder cubrir todo, pero por lo menos mitigar la gran demanda que tenemos”, concluyó.
