La empresa, que se encuentra en concurso de acreedores desde febrero, enfrenta una deuda estimada en 120 millones de dólares. El gremio Atilra confirmó la presentación, que aún no fue cargada en el expediente judicial.
La cooperativa láctea SanCor, con sede en Sunchales (Santa Fe) y bajo concurso de acreedores desde febrero de 2025, presentó una solicitud de declaración de quiebra. La información fue confirmada por el gremio lechero Atilra y fuentes del gobierno de Santa Fe, mientras que la empresa no se pronunció públicamente.
La presentación se realizó durante la tarde del miércoles, según informaron fuentes cercanas al caso, por lo que aún no se encuentra disponible en el expediente digital de la causa. De acuerdo con datos judiciales que verificaron las deudas de 1519 acreedores, la firma enfrenta un pasivo de aproximadamente 120 millones de dólares (equivalente a unos 90 millones de dólares y más de 40.000 millones de pesos).
SanCor atraviesa un prolongado declive desde 2017, período en el que no logró revertir su situación económica. Su capacidad de procesamiento cayó de unos 4 millones de litros de leche diarios a menos de 500.000, se desprendió de marcas emblemáticas de postres y yogures, y redujo a la mitad sus plantas industriales.
En diciembre de 2024, el síndico del concurso, Marcelo Gelcich, designó a la contadora Lucila Inés Prono como coadministradora con amplias facultades, tras objeciones sobre la gestión de la empresa. En un comunicado, el secretario general de Atilra, Héctor Ponce, señaló que el pedido de quiebra se produjo luego de que los informes de los órganos de control coincidieran en el «estado de cesación de pagos, impotencia e insolvencia patrimonial general y definitiva» de la cooperativa.
Atilra había solicitado previamente una quiebra con continuidad de la explotación. El sindicato también indicó que la empresa se sostiene actualmente con el patrimonio de los trabajadores, a quienes se les adeudan ocho meses de sueldos más aguinaldos, y con la asistencia del fondo solidario del gremio.
Para el sindicato, una eventual declaración de quiebra no sería un final, sino el inicio de una nueva etapa donde la marca SanCor podría resurgir. En tanto, se aguarda una asamblea con los tamberos para ratificar lo actuado y la carga formal de la presentación en el sistema judicial.
