Un repaso por la organización interna y las principales áreas del tradicional medio de comunicación argentino, detallando sus equipos y dinámicas de trabajo.
El diario Clarín, uno de los medios de comunicación más importantes del país, posee una compleja y versátil estructura editorial. Por debajo del editor general, Ricardo Kirschbaum, y el editor general adjunto, Ricardo Roa, se organiza en varias mesas de trabajo especializadas.
La Mesa Central de Redacción, encargada de la decisión editorial, está integrada por figuras como Héctor Gambini y Guillermo Kellmer, quienes se concentran en las secciones de Deportes y Sociedad. Esta mesa también incluye el «hub papel», sostenido por los históricos Luis Vinker y Silvia Fesquet. Según se informa, la decisión empresarial de cerrar la planta impresora de la calle Zepita y transferir parte de la producción a otra planta ha generado rumores sobre el futuro del formato físico, aunque existen versiones contradictorias al respecto.
La Mesa Digital, a cargo de Pablo Vaca y Santiago Gómez, gestiona la web, las noticias de último momento (breaking news), SEO, redes sociales y secciones como Internacional, Espectáculos y Gourmet. También es responsable de la gestión de desempeño y la creación de contenidos para plataformas como el Discover de Google.
Por otro lado, la Mesa de Audiencias, liderada por Gonzalo Abascal, se ocupa del análisis de métricas y tráfico, alimentando las evaluaciones semanales. Supervisa áreas como Opinión, Cultura y Servicios, además del estratégico equipo de Newsletter.
La Mesa Visual, con Ricardo González al frente de Fotografía, integra video, infografía digital y supervisión del diseño del sitio, aunque según fuentes internas, el área de periodismo de datos aún no estaría completamente desarrollada.
Las secciones de Política y Economía reportan directamente a Kirschbaum y Roa. En Política, los jefes son Eduardo Paladini e Ignacio Miri. En Economía, la sección está a cargo del experimentado Horacio Riggi. Otras áreas importantes están lideradas por Marcelo Cantelmi (Mundo) y Claudio Savoia (Judiciales). La Revista Ñ, tras la salida de Matilde Sánchez, quedó bajo la supervisión directa de Kirschbaum.
Finalmente, se observa un cambio en la dinámica del medio respecto de épocas pasadas, donde la discusión se centraba más en la política que en las métricas, y se ha modificado su tradicional vínculo con la clase media argentina.
