El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) proyecta generar 144.737 empleos en todo el país. Chaco figura entre los distritos con proyectos aprobados, aunque con cifras modestas en comparación con otras provincias.
De acuerdo con estimaciones oficiales, las iniciativas aprobadas y en vías de aprobación en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podrían generar en total unos 144.737 empleos directos e indirectos en Argentina. Sin embargo, hay 11 distritos que, por ahora, no tienen previstos proyectos bajo este régimen impulsado por el Gobierno nacional.
Según datos del Ministerio de Economía incluidos en el informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se contabilizan 12 proyectos aprobados y 21 en análisis. El ranking RIGI es encabezado por San Juan, con una proyección de 56.989 empleos y US$25.085 millones en inversiones. Le siguen Catamarca (18.127 empleos y US$9.854 millones), Neuquén (14.468 empleos y US$12.498 millones) y Río Negro (6.478 empleos y US$18.944 millones).
En la lista también aparecen Salta, Santa Fe, La Pampa, Mendoza, Buenos Aires, Jujuy, Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero. Chaco registra una proyección de 478 empleos y US$50 millones en inversiones, compartiendo el último lugar con Santiago del Estero.
Sin inversiones previstas en el RIGI figuran la Ciudad de Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Corrientes, Formosa, La Rioja, Misiones, San Luis, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
Consultado por La Nación, Jorge Colina, presidente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), señaló que los proyectos del RIGI son intensivos en recursos naturales y capital, por lo que generan relativamente poco empleo, aunque de alta remuneración. “Su principal finalidad es la generación de divisas. Lo deseable sería que esas divisas permitan equilibrar la balanza de pagos, terminar de salir del cepo cambiario y, a partir de allí, impulsar inversiones más intensivas en mano de obra en los grandes centros urbanos”, explicó.
Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra, destacó que estos proyectos incrementarán la capacidad exportadora del país, aunque advirtió que su impacto macro será más acotado. “Los proyectos se concentran principalmente en minería y, en menor medida, en energía – petróleo, gas e infraestructura asociada a Vaca Muerta -, con alguna excepción industrial como el caso de Sidersa. Este esquema genera un ‘microclima’ en esos sectores: crea empleo, pero en una magnitud limitada frente a la pérdida de puestos en el sector privado formal”, sostuvo.
La cifra de 144.737 empleos potenciales contrasta con los 290.123 puestos de trabajo perdidos durante la actual gestión, según registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
