domingo, 15 marzo, 2026

Uno de cada dos chicos no alcanza los niveles adecuados de comprensión lectora

La Argentina se posicionó entre los países con mayor disponibilidad de información educativa en América latina, aunque todavía enfrenta desafíos importantes para mejorar la calidad y el uso de esos datos en el diseño de políticas públicas.
Así lo indicó la analista de datos de Argentinos por la Educación, Lucía Vallejos, al presentar los resultados de un informe regional que analizó la producción y el acceso a información educativa en distintos países.
Según el estudio, la Argentina ocupa el tercer lugar en la región en el índice de disponibilidad de datos educativos, detrás de Chile y Uruguay. La investigación evaluó cómo los países producen, sistematizan y publican información clave para comprender el funcionamiento del sistema educativo, desde estadísticas escolares hasta evaluaciones de aprendizaje y seguimiento de trayectorias estudiantiles.
Vallejos, en contacto con Radio Facundo Quiroga, explicó que el objetivo del informe fue analizar la calidad y accesibilidad de la información educativa disponible para tomar decisiones de política pública. «Contar con información sistemática y confiable sobre qué es lo que pasa en las escuelas, cómo aprenden los estudiantes y cuáles son sus trayectorias educativas es clave para diseñar buenas políticas», sostuvo.
La especialista remarcó que los datos son una herramienta fundamental para comprender la situación educativa y orientar las decisiones del Estado. «La idea es tener el dato como herramienta principal para poder ver el estado de la educación en la Argentina y con eso hacer llegar esa información a las provincias y a los distintos actores del sistema educativo», explicó.
En ese sentido, indicó que Argentinos por la Educación es una organización civil que se dedica a producir informes y análisis basados en evidencia. «Realizamos diferentes informes acerca de la educación con el objetivo de que los responsables de las políticas públicas puedan entender cuál es el estado de situación actual y tomar decisiones que mejoren el sistema educativo», señaló.

la disponibilidad de datos
El informe elaborado por la organización analizó los sistemas de información educativa de varios países de América latina a partir de tres dimensiones centrales: los relevamientos escolares, las evaluaciones estandarizadas de aprendizaje y los sistemas de datos nominales que permiten seguir la trayectoria de cada estudiante.
En el caso de los relevamientos escolares, se analizan las estadísticas que producen los sistemas educativos sobre el funcionamiento de las escuelas, la matrícula, el rendimiento y otros indicadores institucionales.
La segunda dimensión evaluada corresponde a las evaluaciones estandarizadas, como las pruebas Aprender en Argentina, que permiten medir el nivel de aprendizaje de los estudiantes en distintas áreas del conocimiento.
Finalmente, el estudio considera la existencia de datos nominales sobre ausentismo y trayectoria escolar, que permiten hacer un seguimiento individual de los estudiantes a lo largo de su recorrido educativo.
Vallejos explicó que dentro de cada una de estas dimensiones se analizaron distintos aspectos vinculados a la calidad de la información. «Se evalúa la cobertura de los datos, la frecuencia con la que se publican y el grado de transparencia, es decir, el acceso público y el nivel de desagregación de esa información», detalló.
A partir de ese análisis, el informe concluyó que Chile lidera la región en disponibilidad de información educativa, seguido por Uruguay y Argentina. «Chile refleja un sistema de información muy desarrollado y con altos niveles de acceso público», indicó Vallejos, al tiempo que destacó que la Argentina también presenta avances importantes en este campo.

buena posición
con desafíos
Si bien el país se ubica entre los mejores posicionados del ranking regional, el informe también advierte sobre limitaciones que dificultan un diagnóstico más preciso del sistema educativo.
Según Vallejos, una de las principales debilidades del sistema argentino es la falta de un sistema nominal consolidado que permita medir con precisión el ausentismo escolar. «Hoy la Argentina todavía no cuenta con un sistema nominal consolidado que permita saber con precisión cuántos estudiantes faltan a la escuela y con qué frecuencia», señaló.
La analista subrayó que esta información resulta fundamental para comprender los problemas de aprendizaje. «El ausentismo incide directamente en el aprendizaje de los alumnos, por eso contar con esos datos es clave para poder analizar lo que sucede en las aulas», sostuvo.
Otro de los desafíos identificados en el informe tiene que ver con la periodicidad de las evaluaciones de aprendizaje.
En la Argentina, las Pruebas Aprender no se realizan todos los años y, en algunos casos, se aplican de manera muestral, lo que limita el alcance de los resultados. «Las evaluaciones se realizan cada tantos años y a veces de manera muestral. Sería importante contar con un sistema más frecuente, por ejemplo con evaluaciones anuales, que permita monitorear mejor la evolución de los aprendizajes», explicó Vallejos.
Para la especialista, la disponibilidad de datos no solo permite conocer la situación actual, sino también evaluar si las políticas educativas implementadas están dando resultados. «Sin datos confiables y con suficiente nivel de detalle no es posible medir si las políticas están funcionando o no», afirmó.

El rol de las provincias
Durante la entrevista, Vallejos también se refirió al debate sobre la descentralización del sistema educativo y el rol de las provincias en la producción de información y en la implementación de políticas educativas.
En ese contexto, destacó que contar con más datos siempre contribuye a mejorar la toma de decisiones. «Mientras más información tengamos, mejor podemos entender cuál es el estado de la educación», señaló.
La analista indicó que, además de las evaluaciones nacionales, también sería positivo que las provincias desarrollen sus propios sistemas de medición del aprendizaje. «Si las provincias quisieran implementar evaluaciones propias, toda esa información sería bienvenida porque permitiría tener un diagnóstico más preciso de cada realidad», expresó.
Sin embargo, recordó que actualmente el sistema más consolidado de evaluación en el país sigue siendo el de las Pruebas Aprender, que se aplican a nivel nacional.

Problemas de aprendizaje
Más allá de la disponibilidad de datos, Vallejos también se refirió a los principales desafíos del sistema educativo argentino en términos de aprendizaje.
En ese sentido, señaló que «la Argentina está bien en términos de cobertura, es decir, muchos chicos acceden a la escuela y están dentro del sistema educativo», explicó.
No obstante, advirtió que los resultados en materia de aprendizaje muestran dificultades importantes. «Uno de cada dos chicos no llega a los niveles adecuados de comprensión lectora en tercer grado», señaló.
La situación también es preocupante en el área de matemática. «Siete de cada diez estudiantes no logran alcanzar los niveles básicos en matemática», afirmó.
Para la analista, estos datos reflejan que el desafío actual no es solo garantizar la escolarización, sino mejorar la calidad de los aprendizajes. «Tenemos todavía un largo recorrido por delante en términos de aprendizaje», sostuvo.

Monitorear las trayectorias
Frente a este panorama, Vallejos insistió en la importancia de fortalecer los sistemas de información educativa para poder seguir de cerca la trayectoria de los estudiantes. «Si sabemos que existen problemas en los aprendizajes, lo ideal sería poder monitorear esas trayectorias con mayor frecuencia para identificar qué políticas pueden ayudar a mejorar los resultados», explicó.
En ese marco, señaló que uno de los factores que inciden en el rendimiento escolar es el ausentismo. «Sabemos que el ausentismo es un tema determinante en el aprendizaje, por eso remarcamos la importancia de contar con datos que permitan seguir la trayectoria de cada alumno a lo largo del año», afirmó.
Contar con esa información permitiría detectar tempranamente situaciones de riesgo educativo y desarrollar estrategias para evitar la deserción o el bajo rendimiento escolar.

Factores en el aprendizaje
Consultada sobre las causas de las dificultades de aprendizaje detectadas en distintos informes, Vallejos explicó que se trata de un fenómeno complejo en el que intervienen múltiples factores.
Entre ellos mencionó aspectos vinculados al contexto socioeconómico, las condiciones de enseñanza y la asistencia a clases. «Estaría buenísimo poder seguir investigando cuáles son los factores que influyen en los resultados educativos», sostuvo.
En esa línea, adelantó que la organización continuará produciendo informes para analizar en profundidad los determinantes del aprendizaje en el país. «Próximamente vamos a publicar estudios que busquen identificar cuáles son los factores principales que inciden en los problemas de aprendizaje de los estudiantes», indicó.

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