La Cámara de Diputados sancionó el acuerdo de pago a dos fondos buitre por u$s171 millones y el régimen de grandes inversiones Súper RIGI, en una sesión que contó con quorum ajustado.
La Cámara de Diputados sancionó este viernes el acuerdo de pago a dos fondos buitre, correspondientes a bonos de 2001, por u$s171 millones, y el régimen de grandes inversiones conocido como Súper RIGI. La sesión, que comenzó con quorum ajustado, se desarrolló a menos de 24 horas del fracaso de la sesión en la que la oposición buscaba interpelar al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El proyecto de pago a los holdouts Bainbridge ltd. y Attestor Value Master Fund fue aprobado con 139 votos a favor y 97 en contra. Estos fondos habían iniciado un proceso judicial en Estados Unidos para embargar activos argentinos, y la fecha límite para la aprobación del Congreso era el 30 de junio. El miembro informante, el diputado libertario Bertie Benegas Lynch, sostuvo que “después de 25 años, tenemos la posibilidad de cerrar esta herida de deshonra internacional”. En contraposición, el diputado de Unión por la Patria Itai Hagman afirmó que “lo que se está discutiendo acá es pagarle a fondos buitre” y que “toda la política de este Gobierno está subordinada a una única variable: bajar el riesgo país para volver a endeudar a la Argentina”.
Posteriormente, se debatió el Súper RIGI, un régimen que ofrece concesiones impositivas y libre disponibilidad de divisas por 30 años a inversiones de “nuevas actividades económicas” de al menos u$s1.000 millones. La iniciativa fue aprobada con 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones. Junto al bloque libertario, votaron el PRO, la UCR, el MID y aliados provinciales. Rechazaron la iniciativa Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda.
Benegas Lynch señaló que “el capital va a donde hay negocios y hay seguridad institucional” y se refirió a las concesiones a aliados. Por su parte, el diputado de Unión por la Patria Mario Manrique consideró que no se trata de un proyecto de ley sino “un negociado entre particulares” y que “no podemos permitir que se le den tantos beneficios a inversores que no sabemos qué actividades van a venir a desarrollar”. Ahora, el Súper RIGI deberá ser votado en el Senado.
