La Cámara Federal de Casación Penal concedió este lunes la prisión domiciliaria al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, debido a su delicado estado de salud. El beneficio había sido rechazado en enero pasado.
La Cámara Federal de Casación Penal aceptó este lunes el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de Julio De Vido, exministro de Planificación Federal. Los fundamentos de la Justicia para hacerle lugar a la solicitud se basaron en el estado de salud del exfuncionario.
“Se encuentran acreditadas las condiciones clínicas que justifican la concesión de la prisión domiciliaria y, por lo tanto, adopción de una medida morigeradora del encierro”, indicaron desde el tribunal, al considerar que se trata de una medida “razonable y necesaria”.
El domicilio propuesto por la defensa es la casa del exfuncionario en la localidad de Zárate. De Vido supera los 70 años, edad prevista para acceder al beneficio, y padece diabetes, hipertensión y problemas cardíacos. Según el expediente médico, fue sometido a una cardioversión eléctrica, una cinecoronariografía y una revascularización coronaria, por lo que requiere tratamiento permanente con anticoagulantes y antiarrítmicos, dieta controlada y seguimiento clínico constante.
La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, compuesta por Mariano Hernán Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, aclaró que la medida implica controles periódicos y queda sujeta a la modalidad que determine el Tribunal Oral Federal N°4, que condenó a De Vido y tiene la ejecución de la pena.
De Vido estaba detenido en el penal de Ezeiza cumpliendo una condena a 4 años de prisión por administración fraudulenta en el marco de la Tragedia de Once. Los camaristas concluyeron que la unidad penitenciaria carece de los medios suficientes para proveer las condiciones recomendadas por el Cuerpo Médico Forense, por lo que continuar allí incrementaría el riesgo de descompensaciones y trastornos irreparables para su salud.
