El exintegrante de la Corte Suprema, Eugenio Raúl Zaffaroni, afirmó que los jueces del Tribunal Oral de la causa Cuadernos deben extraer testimonio y denunciar las coacciones que 27 imputados aseguran haber sufrido. De lo contrario, sostuvo, incurrirían en encubrimiento o complicidad.
El exintegrante de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, calificó como “escándalo” el juicio de la causa Cuadernos y señaló que si los jueces del Tribunal Oral no denuncian las coacciones mencionadas por 27 imputados, estarían incurriendo en “encubrimiento o complicidad”. En declaraciones al programa Rayos X de Radio 10, Zaffaroni indicó que “los tres jueces de la causa Cuadernos deben extraer testimonio y mandar a investigar el delito de coacción. Son 27 personas que dicen ‘yo tuve que mentir porque si no voy preso’. Si los tres jueces no lo hacen estarían incurriendo en encubrimiento, complicidad o, como mínimo, incumplimiento de los deberes de funcionario público y se abre la posibilidad de destituirlos”. El exmagistrado agregó: “Acá hay un delito contra la libertad, la coacción, cometido por un fiscal (Carlos Stornelli) y un juez (Claudio Bonadío) y luego prevaricato, porque permitieron que alguien se declare autor de un delito en base a la coacción”. Zaffaroni también opinó sobre la situación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien consideró que debería ser indultada, pero para convalidar constitucionalmente ese indulto sería necesario enviar al Congreso una ley de amnistía, no solo para su caso. Asimismo, propuso una reforma del Poder Judicial, sugiriendo una Corte Suprema de 24 miembros, uno por cada provincia y uno por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el contexto del juicio oral, conducido por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, esta semana declaran dos colaboradores del diario La Nación y, el jueves, el expolicía Jorge Bacigaluppo, uno de los protagonistas del caso. Bacigaluppo, amigo del exchofer Oscar Centeno, fue el depositario de los cuadernos y quien se los entregó al periodista Diego Cabot. Una pericia demostró que su letra aparece en los cambios de nombres y direcciones en los cuadernos, con textos sobrescritos en centenares de oportunidades. En una causa paralela, iniciada por los empresarios Armando Loson y Gerardo Ferreyra, fue procesado por falsificación, pero se le dictó la falta de mérito con el argumento de que la cuestión debía resolverse en el juicio oral. Zaffaroni sostuvo que la causa se originó de manera ilegal, ya que el fiscal Stornelli y el juez Bonadío eludieron el sorteo correspondiente. “Estamos ante una selectividad primitiva de la justicia llevada contra líderes políticos. El lawfare”, concluyó el exjuez.
