Vecinos de la zona sur impulsaron una acción judicial colectiva para exigir acceso a agua potable segura. Denuncian riesgos sanitarios, falta de respuestas y buscan instalar el problema en la agenda pública.
La crisis de acceso al agua potable en Resistencia sumó un nuevo capítulo con una acción judicial colectiva presentada este lunes por vecinos y vecinas del barrio Zampa, una de las zonas más afectadas del sur de la ciudad. La medida se da en un contexto más amplio que impacta a más de 100.000 personas en el área metropolitana, entre la falta de suministro y la incertidumbre sobre la calidad del agua disponible.
El barrio, conformado desde los años 2000 y con más de 1000 familias, atraviesa una situación crítica: en muchos casos no hay agua y, cuando llega, lo hace en condiciones que impiden su consumo seguro. Según relatan los propios vecinos, el servicio se deterioró de forma sostenida en los últimos años. Actualmente se registran cortes prolongados, baja presión y agua turbia, con olor y características incompatibles con el uso doméstico. Ante la falta de alternativas, algunas familias recurren a conexiones precarias para acceder al recurso, incluso extrayendo agua desde caños cercanos a cunetas.
El impacto sanitario es uno de los principales ejes del reclamo. Se reportan problemas gastrointestinales, afecciones en la piel y cuadros que afectan especialmente a niños y adultos mayores. «Antes el servicio era deficiente, pero había. Hoy directamente no hay, o no se puede consumir», describen desde el barrio.
En este contexto, la diputada provincial del Frente Chaqueño, Pía Cavana, acompañó el proceso de organización comunitaria y la acción judicial, articulando el reclamo vecinal con una agenda más amplia sobre el acceso al agua en la provincia. «Hoy en Resistencia hay una doble crisis: familias que no tienen agua y familias que, aun cuando acceden, lo hacen sin garantías de agua potable segura. Eso ya no es solo un problema de infraestructura, es un problema sanitario», sostuvo la legisladora. Y agregó: «Hay familias que no tienen agua y otras que se están enfermando con la que reciben».
En paralelo, se impulsó la campaña «Barrios del Sur», una iniciativa orientada a visibilizar la situación en la zona sur de la ciudad y a instalar el reclamo en la agenda pública. La propuesta incluye la exhibición de muestras reales de agua recolectadas en los barrios, intervenciones urbanas y la difusión de testimonios de las familias afectadas. En esa línea, Cavana señaló que lo que ocurre en el barrio Zampa no es un hecho aislado, sino parte de una problemática estructural que se repite en distintos puntos de la provincia. También indicó que se impulsa un petitorio para relevar la situación y consolidar un reclamo de alcance provincial que priorice las obras necesarias para garantizar el acceso al agua potable segura.
Con la presentación judicial, el reclamo ingresa en una nueva instancia. En el sur de Resistencia, el acceso al agua potable segura continúa siendo una demanda vigente para miles de familias, en un contexto marcado por la falta de suministro y las dudas sobre su calidad.
