Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) revela que la carga tributaria sobre la mitad más pobre de la población es del 36% de sus ingresos, mientras que el 10% más rico destina el 26%. Las rebajas impositivas a patrimonios y exportaciones profundizan el sesgo regresivo del sistema fiscal.
En Argentina, la carga tributaria recae de manera desigual según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG). El 50% más pobre destina más de un tercio de sus ingresos al pago de impuestos, mientras que el 10% más rico tributa apenas un cuarto de sus recursos. La presión sobre el 50% más pobre es del 36%, frente al 26% del 10% más rico.
El informe señala que las rebajas en Bienes Personales, la reducción de retenciones, los beneficios fiscales para grandes inversiones y los blanqueos forman parte de una misma orientación económica: aliviar la carga sobre patrimonios elevados, exportadores y grandes empresas, mientras el ajuste se sostiene sobre salarios, jubilaciones, obra pública, provincias y consumo.
Producto de la baja de alícuotas impulsada por el Gobierno, el peso de Bienes Personales en la recaudación cayó de 7,2% en 2023 a 1,5% durante la gestión de Javier Milei. Al mismo tiempo, el Estado depende cada vez más de impuestos al consumo como el IVA, que golpean proporcionalmente más a los hogares de menores ingresos. El peso del IVA sobre la recaudación pasó de 22,8% (2023) a 24,1% (2025).
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la recaudación tributaria registró una disminución real del 5% respecto del mismo período del año anterior. Solo crecieron los impuestos a los Combustibles (por el aumento de montos fijos) y Ganancias (por el aumento de utilidades empresariales y base imponible de trabajadores).
El informe destaca que “la presión impositiva sobre el 50% más pobre es del 36%, mientras tanto el top 10% tributa 26% de su ingreso”. En comparación regional, “en Argentina la presión tributaria sobre el 50% más pobre es la segunda más alta de la región, luego de la de Brasil”.
