En un contexto de niveles récord de morosidad en créditos familiares, el Banco Central fijó la tasa de referencia en 67,85% nominal anual para las operaciones del ciclo de facturación de junio.
El Banco Central (BCRA) modificó la tasa de interés de referencia para las financiaciones vinculadas a tarjetas de crédito. La nueva tasa se fijó en 67,85% nominal anual para las operaciones del ciclo de facturación de junio. A fines de abril, la tasa se encontraba en 69,2%, lo que representa una reducción de cerca de 1,5 puntos porcentuales.
La medida fue comunicada a través de la Comunicación “B” 13178/2026, publicada el miércoles 20 de mayo, y está dirigida a las empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito y de tarjetas de compra.
Según el texto oficial, el valor corresponde a la tasa promedio mensual ponderada por monto de los préstamos personales sin garantía real, en moneda nacional, relevada durante mayo. Ese indicador se utiliza como referencia para aplicar los límites previstos en la normativa sobre tasas de interés en operaciones de crédito.
En términos prácticos, el dato impacta sobre el costo financiero máximo que podrán aplicar las emisoras no financieras en las financiaciones asociadas a tarjetas durante junio.
Morosidad en créditos familiares
En paralelo, la morosidad en el endeudamiento familiar alcanzó al 11,2% del total en febrero de 2026, un aumento de 0,6 puntos porcentuales en un mes y una suba de 8,3 puntos respecto de febrero de 2025. Según datos de Focus Market, la deuda familiar bancaria asciende a $5,7 millones por hogar y la no bancaria a $1,1 millones por unidad.
La deuda total de los argentinos asciende a $39 billones, de los cuales $32,1 billones corresponden a deuda bancaria (préstamos, hipotecas y tarjetas) y $6,9 billones a deuda no bancaria (comercios, mutuales y préstamos personales informales).
Los incumplimientos dejaron de concentrarse únicamente en los segmentos de menores ingresos y comienzan a observarse también en sectores que acceden a préstamos de mayor monto.
