El brote mortal de hantavirus en un crucero por el Atlántico genera preocupación en Ushuaia, principal puerto de partida hacia la Antártida, ante posibles cancelaciones de turistas.
Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina y principal centro de cruceros con destino a la Antártida, enfrenta un escenario de incertidumbre tras un brote de hantavirus que afectó a pasajeros de un crucero en el Atlántico. El Ministerio de Salud de Argentina investiga si una pareja de turistas holandeses, fallecida en abril, contrajo el virus durante su estadía en la región.
El brote se originó en un crucero que navegó por el Atlántico. Las autoridades sanitarias argentinas señalaron que analizan si las primeras víctimas, una pareja de observadores de aves de Países Bajos, pudieron haber contraído el virus durante un viaje por carretera de varios meses por Argentina y Chile, antes de embarcar en Ushuaia. El Ministerio de Salud afirmó que no puede descartar ninguno de los destinos que visitaron.
Autoridades de Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, sostuvieron que son víctimas de una campaña de desprestigio. Julio Lovece, exsecretario de Turismo de Ushuaia, declaró: “Es un lugar que nosotros siempre nos hemos preocupado de difundirlo como un lugar que está lejano a todos los problemas del mundo, a todos los problemas bélicos, racistas y en este caso también de salud”. Y añadió: “Hay preocupación, nosotros ofrecemos naturaleza, paisajes muy limpios, muy puros, este imaginario del fin del mundo que el turista espera encontrar en un lugar como este”.
Pese a la falta de evidencia que vincule el inicio del brote con Ushuaia, operadores turísticos reportaron cancelaciones. Ángel Brisighelli, dueño de la agencia de viajes Rumbo Sur con sede en Ushuaia, afirmó: “Ya sabemos de cancelaciones de pasajeros que han suspendido sus viajes por miedo al virus. Pero el otro problema no es solamente el hecho de que haya cancelaciones, sino que el que está tomando la decisión, que por ahí estaba pensando en ir a Ushuaia y tenía dos o tres destinos para elegir, decida descartar Ushuaia y, en vez de contratar un viaje acá, termine contratando el sudeste asiático, o África, o alguna cosa por el estilo”. Brisighelli agregó: “Ese daño no va a ser tan visible y lo vamos a descubrir más adelante, cuando veamos los números”.
Durante el invierno, la ciudad recibe un flujo reducido de turistas, principalmente brasileños. Vinícius Pezzini, banquero de inversiones de São Paulo que se encontraba de luna de miel, declaró: “Nos preocupamos un poco de que esto fuera algo similar a lo que vivimos con el COVID. Pero por lo que parece, todo está funcionando con normalidad”.
Algunos funcionarios de Tierra del Fuego consideran que la situación también podría ser una oportunidad. Juan Pavlov, secretario de Relaciones Exteriores del Instituto Fueguino de Turismo, sostuvo: “Hubo un impacto, un desprestigio, sí, pero bueno, también es una oportunidad para demostrar que Ushuaia es uno de los lugares más seguros del mundo”.
