El Gobierno nacional emitió un decreto que, bajo una apariencia técnica, recorta casi 2,5 billones de pesos en áreas como energía, obra pública, salud, educación y transferencias a provincias, mientras amplía partidas previsionales.
El Gobierno de Javier Milei oficializó un decreto de ajuste presupuestario que, según analistas, es más profundo de lo que inicialmente se informó. A través de la decisión administrativa 20 y anexos técnicos, se establece una reducción de casi 2,5 billones de pesos, equivalentes a unos 1.800 millones de dólares al tipo de cambio mayorista.
La medida afecta partidas clave de Defensa, Seguridad y transferencias a provincias, así como áreas sensibles como energía, obra pública, salud, educación y programas sociales. En el mercado financiero, un operador señaló que el recorte evidencia un desequilibrio fiscal de aproximadamente 2.000 millones de dólares.
El texto principal del decreto destaca ampliaciones presupuestarias, especialmente en ANSES y obligaciones previsionales, por 500.000 millones de pesos. Sin embargo, los anexos revelan un ajuste total que multiplica por cinco esa cifra. Entre los recortes más significativos se encuentran: 1,47 billones en Obligaciones a Cargo del Tesoro; 200.000 millones en Energía Argentina; 155.710 millones en transferencias provinciales; 97.103 millones en la Dirección Nacional de Vialidad; y 78.711 millones en la Secretaría de Educación.
También se reducen partidas en salud (63.021 millones), cultura (165.000 millones) y programas de asistencia social. El gobierno justifica la medida como una reestructuración técnica necesaria para sostener el equilibrio fiscal en un contexto de caída de la recaudación.
