Raúl Ojeda, magistrado chaqueño, explicó en Radio 750 los motivos de su decisión judicial y denunció hostigamiento por parte del Gobierno y sectores afines.
El juez Raúl Ojeda, quien hace un mes suspendió parte de la Reforma Laboral aprobada por el Gobierno, habló en exclusiva con Radio 750 y defendió su fallo. El magistrado aseguró que las críticas en su contra, que lo tildan de “kirchnerista”, carecen de fundamento técnico y responden a intereses políticos y económicos.
Ojeda, oriundo de la provincia de Chaco, explicó que trabajó como asesor técnico del exministro de Trabajo Carlos Tomada, pero consideró que eso no invalida su independencia judicial. “No tienen argumentos para rebatir lo que puse en las resoluciones. El carpetazo viene por el lado de qué trabajé para Tomada. Bienvenido sea, porque creo que fue el mejor ministro de Trabajo”, afirmó.
La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó la semana pasada la medida cautelar que había dictado Ojeda, dejando sin efecto la suspensión de artículos clave de la Ley 27.802. Entre ellos, el Fondo de Asistencia Laboral, cambios en indemnizaciones y restricciones a vacaciones y tercerización. Además, el juez fue denunciado por abuso de autoridad por el líder del Movimiento Empresarial Anti Bloqueos, Juan Méndez.
Ojeda advirtió que “el ambiente está muy revolucionado” y que “hay algo pesado, de fondo, mucho interés en juego”. También señaló que el caso podría terminar en la Corte Suprema. “El primer fallo lo voy a dictar yo, el segundo va a ser apelado, y ya sea que gane la CGT o las empresas, va a terminar en la Corte”, sostuvo.
El magistrado evitó opinar sobre la resolución de la Cámara, pero criticó la presión política y mediática. “Nunca en el ambiente académico se generó tal fervor. Hay análisis por todos lados y las opiniones no son muy favorables”, dijo. Finalmente, se diferenció de otros jueces: “Hay jueces que no cumplen su función como debieran, pero muchos nos sentimos mal cuando dicen que la justicia está toda podrida. Somos laburantes del derecho”.
