La Cámara Federal porteña procesó a Ricardo Nissen, extitular de la IGJ, en una causa vinculada a la empresa Hidden Lake. El fallo, que no fue unánime, reaviva el debate sobre la actuación del organismo.
La Sala II de la Cámara Federal porteña, con los votos de los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, decidió procesar a Ricardo Nissen, extitular de la Inspección General de Justicia (IGJ), en el marco de una causa impulsada por la empresa Hidden Lake, propiedad del inversor Joe Lewis. El tercer integrante de la Sala, Roberto Boico, votó en disidencia.
Según el tribunal de apelaciones de Comodoro Py, Nissen habría promovido acciones con el objetivo de perjudicar a Hidden Lake mientras ejercía como responsable de la IGJ. Irurzun sostuvo que hubo un abuso porque, a su entender, la IGJ pidió la intervención judicial y la nulidad de Hidden Lake en 2022 y 2023 por haber incumplido con una sentencia del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro de 2005, que ordenaba habilitar el acceso público al Lago Escondido. Para el camarista, la decisión de pedir la intervención judicial partió de una premisa falsa, ya que la sentencia de 2005 no estaba firme ni ordenaba el acceso público al lago.
Farah, por su lado, consideró que se trató de un caso extraordinario y alejado de la experiencia habitual. En las resoluciones de la IGJ se puntualizaba que Hidden Lake nunca construyó inmuebles ni llevó adelante un proyecto agropecuario, sino que creó un complejo habitacional de enormes dimensiones para provecho de su dueño. Además, la IGJ había señalado que la empresa no tenía actividad empresaria, sus gastos se pagaban con sociedades offshore del Caribe no registradas en Argentina, mantenía un ejército privado que impedía el acceso público y utilizaba las instalaciones para reuniones políticas o viajes de funcionarios judiciales.
Nissen, quien ya había sido sobreseído cuatro veces en otras causas, enfrenta ahora un nuevo procesamiento que no es firme y puede ser apelado.
