Docentes, investigadores y estudiantes realizaron una jornada de actividades para visibilizar la crítica situación del sistema universitario público y exigir el cumplimiento de la ley de financiamiento.
Bajo condiciones climáticas adversas, la comunidad universitaria llevó a cabo una jornada de protesta denominada «paro a la japonesa», incrementando actividades y abriendo las instituciones a la sociedad. La movilización tuvo como eje central el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Educativo y la mejora de las condiciones laborales y salariales del sector.
El reconocido biólogo molecular Alberto Kornblihtt participó del acto de cierre, donde realizó declaraciones sobre la importancia de la universidad pública. Docentes, no docentes, investigadores y estudiantes se concentraron frente al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación, señalando la falta de diálogo con las autoridades nacionales.
Representantes gremiales, como Marcelo Creta de UTE-CTERA, afirmaron que la comunidad universitaria transita su peor momento desde el inicio de la democracia, citando una caída del 45,6% en las transferencias estatales desde 2023. También participaron alumnos de colegios preuniversitarios, quienes expresaron su preocupación por el futuro de la educación superior pública.
En una declaración conjunta, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) advirtieron sobre el riesgo de que las capacidades del sistema se vean afectadas si no hay respuestas urgentes del Gobierno. Anunciaron, además, una nueva marcha nacional para el mes de mayo.
