Cada 17 de abril se conmemora el Día Mundial del Malbec, la cepa insignia de Argentina. Repasamos su historia, datos de producción y algunas curiosidades de este varietal que se cultiva en 18 provincias del país.
Desde 2011, cada 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec, una iniciativa de Wines of Argentina (WofA) para promocionar el vino argentino. Esta fecha se ha consolidado como un clásico, ayudando a posicionar internacionalmente a la cepa que representa a la vitivinicultura nacional.
Según el Informe Malbec 2026 del Observatorio Vitivinícola Argentino, basado en datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), este varietal está presente en 18 de las 20 provincias productoras del país. En 2025 se registraron 46.892 hectáreas plantadas, lo que representa el 23,9% del total de vid en Argentina.
En el mercado interno, durante el último año se despacharon 234,7 millones de litros de vinos varietales, de los cuales el 54% correspondió a Malbec, totalizando 126,28 millones de litros. Esto marca un crecimiento del 51,6% en la última década. En exportaciones, el Malbec representó el 33,2% de los 123,76 millones de litros vendidos al exterior y el 32% de los US$ 541,85 millones generados por la industria en el segmento de vinos fraccionados.
Cinco datos curiosos sobre el Malbec
1. El rol de Napoleón Bonaparte: El ascenso al poder de Napoleón III en 1851 motivó el exilio del agrónomo Michel Aimé Pouget, quien introdujo las primeras plantas de Malbec en Mendoza, donde se radicó.
2. El «efecto mariposa» de una plaga: Originario de Francia, el Malbec llegó a representar hasta el 80% de los viñedos en algunas regiones de Burdeos. Sin embargo, la plaga de filoxera en 1877 y una fuerte helada en Cahors en 1956 devastaron sus cultivos en Europa, lo que indirectamente potenció su desarrollo en Argentina.
3. No empezó en Mendoza: Aunque Pouget la introdujo en esa provincia, los registros del INV indican que las primeras plantas de Malbec se radicaron oficialmente en Salta, en 1889. En Mendoza, las primeras 45 hectáreas aparecieron en 1900.
4. También es un vino blanco: Aunque es una cepa tinta, mediante la técnica «blanc de noir» se puede elaborar vino blanco, rosado o espumoso a partir de sus uvas, demostrando su versatilidad.
5. Un nombre con variantes: Durante años, muchas bodegas escribieron su nombre como «Malbeck». En algunas cavas antiguas aún se conservan ejemplares con esta grafía.
