El proyecto enviado por la Corte Suprema será debatido junto a otras propuestas y recibirá aportes de especialistas, sin un tratamiento exprés.
El proyecto de reforma del sistema de selección de jueces, enviado por la Corte Suprema al Consejo de la Magistratura, no será votado a libro cerrado. En una reunión conjunta de las comisiones de Selección y Reglamentación del Consejo, se dejó en claro que la iniciativa será analizada, se estudiarán otras propuestas y se escucharán a especialistas para buscar consensos.
«Yo no voy a firmar nada a libro cerrado», afirmó el juez Alberto Lugones, presidente de la comisión de Reglamentación, al inicio de la sesión. Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, ratificó este enfoque, señalando que la propuesta de la Corte será «enriquecida» con nuevos debates y las opiniones de organizaciones no gubernamentales que han pedido participar.
El proyecto, elaborado por los ministros de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, introduce modificaciones en el proceso de selección de magistrados, con el objetivo declarado de reducir la «discrecionalidad» en la evaluación de los candidatos. Sus autores esperaban que se tratara con celeridad y sin cambios en sus aspectos centrales.
Sin embargo, Rosatti destacó que el Consejo «ya venía trabajando» en el tema y que existen «valiosos aportes y proyectos» presentados por consejeros. «La Corte ha hecho una propuesta que creo que tiene elementos valiosos que sin duda serán enriquecidos por la opinión de todos ustedes», expresó.
Por su parte, el viceministro de Justicia de la Nación, Santiago Viola, pidió «dejar asentada» su posición y criticó la «ansiedad desmedida» por un tratamiento urgente. «Veo una ansiedad desmedida con el tratamiento urgente que no se condice con las necesidades específicas del Consejo. Creo que el Consejo viene trabajando bien», sostuvo.
