El actor y cineasta puso en venta la propiedad que adquirió en 2004 por US$4,3 millones y transformó en una residencia de 2.283 metros cuadrados. La operación se produce mientras planea mudarse a Puerto Rico.
Tyler Perry, actor y cineasta, puso en venta su propiedad en Beverly Hills, California, por US$57 millones. La residencia salió al mercado el 29 de septiembre, según informó Realtor. El precio publicado supera ampliamente los US$4,3 millones que Perry pagó en 2004 por el terreno donde construyó la mansión, finalizada en 2012.
Perry, de 57 años, anunció previamente sus planes de mudarse a Puerto Rico junto a su hijo y reducir su ritmo de trabajo. La venta de la propiedad se produce en ese contexto de cambios personales.
La construcción actual tiene una superficie de 24.592 pies cuadrados (2.283 metros cuadrados) y cuenta con nueve dormitorios, 16 baños, espacios de recepción, ambientes privados e instalaciones recreativas.
De acuerdo con la descripción inmobiliaria difundida por Realtor, la residencia combina espacios formales para recibir invitados con sectores para la vida cotidiana. Al ingresar, hay techos elevados y espacios amplios. La sala de estar tiene una chimenea y grandes ventanales. La distribución incluye un comedor formal, un despacho privado, una cocina equipada para uso profesional y una despensa auxiliar.
Entre las comodidades de la mansión se encuentran:
- Un gimnasio privado.
- Una ducha de vapor.
- Salas destinadas a masajes y tratamientos de belleza.
- Una sala de cine.
- Una sala de juegos.
- Dos balcones privados.
- Un salón de música.
- Una amplia bodega de vinos.
- Terrazas exteriores y múltiples espacios de descanso.
Los jardines completan el conjunto. La combinación de vegetación, áreas exteriores y ambientes interiores de grandes dimensiones contribuye a la privacidad que destaca la presentación comercial.
La propiedad quedó vinculada a encuentros con personalidades de la política, el espectáculo y la realeza británica. Entre los invitados que pasaron por la residencia figuran el expresidente estadounidense Barack Obama, la conductora Oprah Winfrey y el príncipe Harry junto a Meghan Markle.
En 2020, Perry recibió a Harry y Meghan después de que la pareja se apartara de sus funciones oficiales dentro de la familia real británica. Los duques de Sussex necesitaban un lugar donde alojarse mientras reorganizaban su vida fuera de la institución monárquica. La relación continuó después de aquella estadía: Perry aceptó ser padrino de Lilibet, la hija de Harry y Meghan. Al recordar la propuesta, Perry contó que necesitó un momento para asimilarla antes de responder que se sentiría honrado de asumir ese papel.
