El delantero francés Kylian Mbappé brindó una entrevista al diario As para aclarar la decisión de él, Vinicius Junior y Ibrahima Konaté de llevar enrollada la camiseta con el mensaje «Todos somos caballas» antes del partido entre Real Madrid y Elche. El gesto generó comentarios en medios y redes sociales.
El revuelo mediático generado por el gesto de Kylian Mbappé, Vinicius Junior y Ibrahima Konaté, quienes llevaron enrollada la camiseta con el mensaje «Todos somos caballas» antes del partido entre Real Madrid y Elche, motivó una entrevista del delantero francés al diario madrileño As para explicar los motivos de la decisión.
«Fueron los clubes quienes decidieron integrar esta camiseta, que se usara. Como jugadores, teníamos que usarla. Me solidarizo plenamente con Ceuta y todas las víctimas. Pero también quería hacer un gesto y pensar en todos los migrantes que han perdido la vida y que también viven en condiciones difíciles», declaró Mbappé.
En la entrevista, el jugador aseguró que «era una posición no fácil, difícil, porque al final la gente puede pensar que yo estoy contra la gente de Ceuta». «Pero no, absolutamente no. No tengo nada contra ellos y yo apoyo 100% con mi pensamiento en ellos. Pero quería tener también un pensamiento por toda la gente que sufre, porque al final soy humano y no quiero meter prioridad en el sufrimiento», explicó.
«Hay gente que sufre y me da mucha pena ver eso en el mundo. Soy un chico que quiere lo mejor para el mundo que tenemos. Pretendo dar un mensaje de positividad y de paz, y espero que esto se solucione rápido», completó el delantero, cuya madre es de ascendencia argelina y su padre emigró de Camerún a Francia, donde nació en París.
¿Qué pasó con Mbappé, Vinicius y Konaté en Real Madrid?
Según un acuerdo de empresarios locales aceptado por los clubes, los jugadores del Real Madrid y Elche debían vestir la camiseta antes de su partido de liga del martes. Ceuta registró un cruce masivo de unas 80.000 personas, en su mayoría procedentes del vecino Marruecos, a fines de julio.
Aunque Mbappé, Vinicius y Konaté se pusieron las camisetas, las llevaron enrolladas hasta el pecho, de modo que algunas palabras quedaban ocultas. Luego se quitaron las camisetas antes de estrechar la mano de los jugadores del Elche y de los árbitros antes del saque inicial. Los jugadores no hablaron del asunto después del partido, que el Madrid ganó 3-2.
El gesto generó comentarios en medios españoles y en redes sociales. Algunos sostienen que los futbolistas mostraban solidaridad con la situación de los migrantes, mientras otros los criticaron por no respaldar plenamente a los ciudadanos españoles de Ceuta. Otros responsabilizaron al grupo empresarial que organizó la iniciativa de las camisetas por poner a los jugadores en un aprieto.
Jorge Calabrés, periodista del diario digital El Español, escribió que «estoy indignado con Mbappé, Vinícius y Konaté». «Están en el Real Madrid, no en cualquier club. El apoyo a Ceuta no es un tema político ni religioso», agregó.
El comentarista deportivo Santiago Segurola respaldó a los jugadores. «Estos empresarios me parecen unos idiotas. Es una intromisión flagrante en una actividad que a ellos no les corresponde», dijo en la radio Onda Cero. «Se les pone a los jugadores en una situación inadecuada, les comprometen. Ahora les van a pedir cuentas a estos jugadores. No puede hacer eso un organismo totalmente ajeno al fútbol».
Las camisetas fueron confeccionadas y distribuidas por una asociación empresarial que representa a compañías de la región oriental de Valencia. La Liga indicó que aprobó el gesto conforme al procedimiento estándar aplicable a cualquier gesto ceremonial antes de un partido. El Madrid y Elche también dieron su visto bueno.
El Madrid señaló que las camisetas eran una «muestra de solidaridad con Ceuta», que aún tiene dificultades para atender a varios miles de migrantes que permanecen en la ciudad. En las camisetas se leía «Todos somos caballas», que en la jerga local de Ceuta significa «Todos somos de Ceuta». «Caballa» se usa localmente también para referirse a un enclave español.
Vinícius está acostumbrado a estar en el centro de debates sociales. El brasileño ha sido protagonista de un intenso debate en España sobre el racismo en el fútbol después de que aficionados rivales lo atacaran repetidamente con insultos racistas.
Los medios españoles se hicieron amplio eco de la polémica. El diario 20 Minutos recopiló numerosas reacciones en redes sociales, donde abundaron las críticas de los aficionados por lo que consideraron una falta de respeto hacia la iniciativa solidaria. Entre los comentarios más duros, aparecieron mensajes de hinchas que propusieron que ambos jugadores fueran silbados en todos los estadios de España como forma de repudio.
«Hay que pitarlos en todos los campos de España. Están faltando el respeto al sufrimiento de nuestros compatriotas», «sois lamentables», «si lo hacen otros, se acaba el mundo», «están faltando el respeto a los ceutíes y españoles», «qué vergüenza», «no sé qué hacen jugadores jugando en la liga española», han sido algunos de los comentarios que se pueden leer en las redes sociales contra Mbappé, Vinícius y Konaté.
Abde, criticado por otros marroquíes
La noche anterior a la visita del Madrid a Elche, los jugadores que saltaron al campo en el partido del Real Betis en Villarreal también vistieron todos las camisetas.
Abde Ezzalzouli, delantero del Betis que juega con Marruecos, recibió críticas de algunos aficionados marroquíes en redes sociales cuando empezaron a circular imágenes suyas con la camiseta en apoyo a Ceuta.
Abde, que se mudó con su familia a España cuando era niño, manifestó en redes sociales que no se disculparía por llevar una camiseta que, según dijo, no tenía un objetivo político ni pretendía mostrar «desprecio hacia mi pueblo, el pueblo marroquí».
«Esta era una camiseta de carácter social en apoyo a una población y sus habitantes, independientemente de su nacionalidad, que estaban viviendo una situación complicada», expresó. «Ahora bien, esto no es una disculpa ante nadie y todo aquel que desee usar esto para dudar de mi amor por mi país es libre de hacerlo, yo seguiré viviendo cada día con la cabeza bien alta y seguiré representando con orgullo y sacrificio mis raíces».
Ceuta se ha convertido en un foco de tensión política. La crisis de Ceuta, durante la cual unas 140 personas murieron al cruzar la frontera por mar, se ha convertido en el principal tema de debate político en España. Los partidos de extrema derecha y la oposición conservadora esperan poder aprovecharla en las elecciones nacionales del próximo año y desalojar al Gobierno de izquierda, favorable a la migración legal.
También ha llevado a muchos en España a cuestionar la política del Gobierno de acercarse a Rabat en los últimos años, todo ello con el telón de fondo de que ambos países se preparan para organizar el Mundial de 2030 junto con Portugal.
Ceuta es uno de los dos territorios españoles en la costa del norte de África, junto con Melilla. Ceuta está en posesión española desde 1580. Cristianos y musulmanes, residentes españoles y marroquíes y trabajadores transfronterizos conviven allí en relativa armonía detrás de una valla fronteriza que muchos migrantes de toda África intentan cruzar o bordear a nado en busca de una vida mejor en Europa.
Con información de Agencias
