La multinacional estadounidense Whirlpool anunció la venta de su fábrica de lavarropas en Pilar, provincia de Buenos Aires, tras el cierre de operaciones en noviembre de 2025. La compañía continuará su actividad comercial en Argentina bajo un esquema de importación total.
Whirlpool, empresa multinacional estadounidense dedicada a la fabricación de electrodomésticos, puso en venta su planta industrial ubicada en la localidad de Fátima, partido de Pilar, provincia de Buenos Aires. El inmueble, de 30.453 metros cuadrados cubiertos, fue inaugurado en 2022 con una inversión de 52 millones de dólares y operó hasta noviembre de 2025, cuando la compañía cesó la producción de lavarropas en el país.
La puesta en venta del complejo fue confirmada por la empresa como un paso administrativo derivado de la decisión previa de cerrar la actividad industrial. Con esta operación, Whirlpool completó su giro estratégico en Argentina, que consiste en abandonar la fabricación local y mantener su presencia comercial mediante la importación de todos sus productos. Los electrodomésticos, accesorios y repuestos que comercializa en el país provienen de plantas ubicadas en otros países, con Brasil como principal fuente de abastecimiento para los lavarropas.
La decisión contrasta con el proyecto original presentado por Whirlpool en 2022, cuando inauguró la planta de Fátima con una capacidad de producción de hasta 300.000 unidades anuales. Según información de la compañía, aproximadamente el 70% de la producción estaba destinada a la exportación, principalmente hacia Brasil. La línea de montaje fue diseñada para fabricar un lavarropas cada 40 segundos. En 2023, primer año completo de funcionamiento, la empresa sumó un segundo turno de trabajo y retomó las exportaciones de lavarropas hacia Brasil después de más de dos décadas.
Durante 2024, la empresa comenzó a reducir turnos y personal. Según informó la compañía, esta medida se adoptó en un contexto de caída del consumo interno, mayores dificultades para competir con productos importados y la necesidad de revisar la estructura regional de producción. Finalmente, en noviembre de 2025, Whirlpool comunicó el cierre definitivo de la planta y la interrupción de la fabricación de lavarropas en Argentina.
La venta del inmueble industrial se enmarca en el proceso de reconversión del negocio de Whirlpool en el país, que ahora opera bajo un esquema 100% importador.
