El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas expuso su perspectiva sobre los miedos cotidianos y ofreció herramientas para enfrentarlos.
El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas, en una columna publicada en el sitio Chaco y Su Gente, abordó el tema del miedo y sus manifestaciones cotidianas. Según Stamateas, el miedo es una voz que advierte sobre un peligro, real o imaginario, y puede expresar incertidumbre ante el futuro.
El especialista señaló que evitar aquello que se teme fortalece el miedo, ya que se alimenta de la huida. Esta conducta, denominada “evitativa”, genera un alivio inmediato pero no resuelve el problema de fondo. Como ejemplo, mencionó el caso de una persona que no se presenta a un examen por temor a fracasar, o que decide no asistir a una fiesta por miedo a hacer el ridículo.
Stamateas enumeró algunos de los miedos más frecuentes entre las personas: miedo a fracasar, a enfermar, a seguir adelante, al “qué dirán”, a volar, al futuro, a morir, a vivir, a perder la memoria, al paso del tiempo, a ser abandonado, a ser rechazado y a ser enjuiciado. Afirmó que “hay tantos miedos como seres humanos”.
El psicólogo sostuvo que la imaginación puede generar más temor que la realidad misma, y que el miedo no distingue si el peligro es real o imaginario. Por ello, recomendó discernir si el miedo experimentado tiene un fundamento real o si es una construcción de la imaginación. En ese sentido, indicó que “la mayoría de nuestros miedos nunca se llegan a cumplir”.
Stamateas afirmó que los pensamientos no son hechos y que no existe la “omnipotencia del pensamiento”. Señaló que una persona tiene alrededor de 20.000 pensamientos al día, y que si todos se materializaran, la vida sería caótica.
El especialista planteó que el miedo no debe evitarse, ya que no es una emoción negativa en sí misma, sino que lo negativo es que dirija la vida. Propuso administrar los miedos mediante la confianza, la cual se construye con la acción. “La acción es una de las formas más eficaces de desarmar el miedo”, afirmó, y recomendó comenzar con pequeños pasos para ir sumando confianza.
En cuanto a la valentía, Stamateas expresó: “La valentía no consiste en no tener miedo, porque tanto el valiente como el cobarde lo experimentan; la diferencia es que el valiente se arriesga”. Añadió que la valentía es una habilidad que se entrena, y que cada acción genera mayor confianza.
Finalmente, el psicólogo concluyó que ser valiente implica enfrentar la vida con miedo y todo, y que reconocer las debilidades fortalece. Recordó que superar crisis previas genera una “avenida neuronal” que refuerza la capacidad de afrontar nuevos desafíos, y sugirió recordar victorias pasadas y logros como herramienta para el presente.
