El chef argentino Mauro Colagreco, reconocido por su restaurante Mirazur en Francia, se alió con el grupo desarrollador Pride para abrir restaurantes en Buenos Aires y Canning, como parte de un complejo inmobiliario de 185 hectáreas.
El chef argentino Mauro Colagreco, propietario del restaurante Mirazur en Menton, Francia, que cuenta con tres estrellas Michelin y fue considerado el mejor restaurante del mundo en 2019, se asoció con el grupo desarrollador Pride para expandir su oferta gastronómica en Argentina. La alianza incluye la apertura de restaurantes en el complejo Pride Canning y en el microcentro porteño.
Pride Canning es un complejo inmobiliario de 185 hectáreas, con 750 lotes y vistas a lagos y bosques, ubicado a 20 minutos del Aeropuerto de Ezeiza. El grupo ya invirtió US$ 85 millones en el proyecto. El restaurante de Colagreco estará en el Club House del complejo, recientemente inaugurado, y también funcionará en el hotel que formará parte de la colección Autograph Collection de Marriott International, en Talcahuano y Sarmiento, en Buenos Aires.
El hotel contará con 122 habitaciones y más de 1.000 metros cuadrados destinados a gastronomía, tanto para huéspedes como para el público general. Colagreco llegó a Buenos Aires con parte de su equipo de Mirazur y ofreció una degustación en el hotel Four Seasons para presentar sus proyectos con Pride.
Pride nació en 2014 por iniciativa de Maximiliano Mustafá, ex ejecutivo de BBVA. El grupo también desarrolla residencias en la Avenida Alvear, con diseño del arquitecto uruguayo Carlos Ott, y tiene proyectos en Miami, donde los departamentos de lujo alcanzan precios de US$ 10 millones. Eduardo Fortuna, desarrollador argentino radicado en Miami, ingresó al grupo con el 50% de participación.
Consultado sobre su interés en Argentina, Colagreco declaró: “Uno recorre el mundo, aprende, descubre otras maneras de hacer las cosas, pero la tierra donde aprendió a mirar siempre permanece. Mi país es una enorme fuente de inspiración”. Por su parte, Mustafá afirmó: “Es el momento de entrar en un segmento como el lujo, donde Argentina no tiene oferta y está barata”.
