El Senado de Santa Fe aprobó por unanimidad la reforma electoral impulsada por el oficialismo provincial. La iniciativa, que se convertirá en ley, introduce modificaciones para los comicios de 2027, como la ampliación de las PASO, debates obligatorios y nuevos pisos electorales.
El Senado de Santa Fe aprobó este jueves por unanimidad la reforma electoral impulsada por la fuerza del gobernador Maximiliano Pullaro. La iniciativa contó con los votos de los 19 legisladores, incluyendo al peronismo, que acompañó en general aunque rechazó algunos artículos en particular. Ahora se convertirá en ley, ya que llegaba con luz verde desde la Cámara de Diputados, donde cosechó 43 sufragios a favor y cuatro negativos.
La reforma busca adaptarse a la nueva Constitución provincial, reformada previamente bajo la gestión de Pullaro, quien quedó habilitado para buscar un segundo mandato. Entre sus principales puntos, reconoce formalmente el Voto Joven, incorporando el derecho de los habitantes de 16 y 17 años a participar en las elecciones provinciales y locales.
Uno de los cambios centrales es la ampliación de las elecciones primarias: una misma candidatura a gobernador podrá presentarse en hasta tres fórmulas con diferentes precandidatos a vicegobernador. Cada fórmula competirá de manera autónoma y sus votos no se acumularán. De esta manera, la ciudadanía podrá participar en la definición de quién integrará la fórmula que competirá en las elecciones generales.
Asimismo, establece que la designación del Secretario Electoral requiera el acuerdo de la Legislatura. En materia de participación ciudadana, se incorporan debates electorales obligatorios para los candidatos a gobernador y para los candidatos a intendentes de ciudades de más de 20 mil habitantes.
El nuevo esquema mantiene en las PASO las cinco boletas únicas, una por cada categoría. En las elecciones generales, en cambio, habrá tres: una para las categorías de gobernador y vicegobernador y diputados provinciales; otra para la elección de senador; y una tercera para intendente y concejales.
En cuanto a los pisos electorales, el proyecto establece que las agrupaciones políticas deberán alcanzar el 1% del padrón correspondiente para superar las PASO. En las elecciones generales, se fija un piso del 4% para acceder a la distribución proporcional de bancas.
El nuevo Código prohíbe el uso partidario de las cuentas oficiales del Estado y establece sanciones frente a la difusión maliciosa de información falsa. En cuanto a la paridad de género, se unifican las normas existentes y se establece un régimen contable y sancionatorio más estricto para las agrupaciones políticas.
También se amplía la oferta electoral al habilitar la presentación de listas de candidatos a diputados provinciales sin candidatura a gobernador, así como de listas de concejales sin candidatura a intendente.
