Clínicas, sanatorios y hospitales privados de Buenos Aires, Córdoba, San Juan y Mendoza realizarán un paro de 48 horas el jueves 27 y viernes 28 de agosto, con suspensión de la atención a afiliados del PAMI, en reclamo por atraso en aranceles y mora en pagos.
Más de un centenar de clínicas, sanatorios y hospitales privados de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, San Juan y Mendoza realizarán un paro de 48 horas, durante el jueves 27 y viernes 28 de agosto, que incluirá la suspensión de la atención a afiliados del PAMI. La medida fue anunciada por prestadores de salud nucleados en la Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS).
Según informaron los prestadores, durante ambas jornadas solo se atenderán los códigos rojos de las guardias, correspondientes a situaciones de emergencia. El resto de las prestaciones quedará suspendido.
El conflicto se origina en el retraso en la actualización de los aranceles que reciben los prestadores y en la mora que, según CAPRESS, mantiene el PAMI en sus pagos. Las instituciones sostienen que el desfasaje entre los valores que reciben y los costos que deben afrontar llevó al sector a una situación de “extrema fragilidad financiera”. En ese contexto, advierten que si la situación no se regulariza en el corto plazo podría verse comprometida la atención de millones de jubilados.
Fuentes del sector describieron dificultades en la actividad cotidiana de los establecimientos y señalaron que los pagos del PAMI llegaron con demoras. “Luego de demoras injustificadas de los últimos meses, recién el lunes por la tarde cobramos PAMI”, explicaron. A esto se sumó un conflicto salarial que mantuvo durante 11 días consecutivos un paro del gremio de Sanidad por el pago incompleto de los salarios y el aguinaldo. Como consecuencia, sanatorios debieron funcionar con guardias mínimas y estiman que la actividad se redujo un 50% en agosto y un 75% en julio.
La medida se produce pocos días después del paro realizado por instituciones de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, que el lunes también suspendieron la atención a afiliados del PAMI. Los prestadores patagónicos reclamaron por el retraso en la actualización de los aranceles y advirtieron sobre las dificultades del sistema privado para sostener las prestaciones con los valores actuales.
