La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 1994 el 9 de agosto como fecha para visibilizar los derechos y la diversidad cultural de las comunidades originarias. La preservación de las lenguas nativas se ubica como uno de los ejes de la agenda internacional.
Cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994. La jornada tiene como objetivo visibilizar los derechos, la diversidad cultural y las problemáticas de las poblaciones originarias a nivel global.
Según datos de organismos internacionales, más de 470 millones de personas pertenecen a comunidades indígenas en más de noventa países. En ese contexto, la preservación de las lenguas originarias se presenta como una de las prioridades para la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial.
Estimaciones de Naciones Unidas advierten que más de la mitad de los idiomas hablados en el mundo podrían desaparecer antes de que finalice el siglo XXI, siendo las lenguas indígenas las más vulnerables ante la presión de la homogenización cultural y los procesos de migración.
La extinción de un idioma implica la pérdida de un sistema de comunicación y también de una forma particular de comprender la naturaleza, la medicina tradicional, la filosofía y la historia oral transmitida entre generaciones.
Decenio de las Lenguas Indígenas
La UNESCO proclamó el período 2022-2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas. Esta iniciativa busca movilizar a gobiernos, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil para implementar políticas públicas que garanticen la educación bilingüe e intercultural, la documentación de idiomas en peligro y la inclusión de estas variantes en los entornos digitales y los medios de comunicación.
En América Latina, proyectos comunitarios impulsados por jóvenes educadores y comunicadores nativos utilizan herramientas tecnológicas y plataformas digitales para registrar la voz de los hablantes maternos, crear diccionarios interactivos y producir contenidos educativos destinados a reincorporar las lenguas maternas en las dinámicas cotidianas de las nuevas generaciones.
Reconocimiento institucional de las lenguas originarias
El reconocimiento formal de las lenguas originarias en los sistemas de justicia, salud y administración pública es señalado como un paso para combatir la discriminación estructural que históricamente ha marginado a estas poblaciones. Permitir que los ciudadanos se expresen en su lengua nativa en los ámbitos institucionales constituye un avance hacia la consolidación de democracias inclusivas.
A tres décadas de la instauración de esta efeméride, el 9 de agosto invita a reconocer que la diversidad cultural del planeta depende en gran medida de la supervivencia de las palabras ancestrales. Proteger el patrimonio lingüístico de los Pueblos Indígenas es asegurar que las futuras generaciones tengan acceso a la riqueza conceptual y a la sabiduría acumulada por las primeras naciones de la tierra.
