El gobierno de Brasil decidió suspender temporalmente el retorno de su embajador en Argentina, Julio Bitelli, en el marco de la escalada bilateral por declaraciones del presidente Javier Milei. La Cancillería argentina emitió un comunicado en respuesta.
Brasil suspendió el regreso a Argentina de su embajador, Julio Bitelli, en un nuevo capítulo de la crisis diplomática bilateral. La decisión fue confirmada por fuentes de Itamaraty, que indicaron que Bitelli permanecerá en Brasilia y que la representación diplomática quedará reducida a nivel de Encargado de Negocios, con funciones limitadas al área comercial.
Desde el Palacio de Itamaraty se aclaró que no se trata de un retiro formal del embajador, maniobra que suele considerarse un paso previo a la ruptura de relaciones, sino de una suspensión temporal mientras el gobierno brasileño evalúa los próximos pasos. «No se trata de una decisión definitiva, al menos por el momento», explicaron las fuentes.
La medida se produce en relación con las sucesivas declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Los episodios comenzaron el 25 de julio en San Pablo, durante el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, cuando Milei se refirió a Lula y al ministro del Tribunal Supremo Federal, Alexandre de Moraes, en términos descalificativos.
De Moraes, quien fue titular del Tribunal Superior Electoral durante el proceso que consagró a Lula en 2022, recientemente denegó la solicitud de Milei para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años por intento de golpismo, vinculado al asalto a la Plaza de los Tres Poderes del 6 de enero de 2023.
En medio de los intentos por reducir la tensión, que incluyeron declaraciones de los cancilleres Mauro Vieira y Pablo Quirno, sectores empresariales brasileños con presencia en Argentina manifestaron expectativas de estabilidad en la relación bilateral. Fuentes de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña (Cambras) señalaron: «Las coyunturas políticas cambian pero la relación comercial, industrial y energética entre ambos países lleva décadas de construcción».
Días después, Milei volvió a referirse a Lula en declaraciones a medios tras su paso por Perú, donde asistió a la asunción de Keiko Fujimori. «¿Mentí? Es un ladrón, es un corrupto», afirmó.
La Cancillería argentina respondió con un comunicado en el que informó que la representación diplomática brasileña había solicitado el regreso del embajador Daniel Raimondi a Argentina. El texto señaló: «En los últimos se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países». Añadió: «En todos casos Argentina decidió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional».
La decisión de Brasilia se dio en paralelo a la situación de la embajadora brasileña en Estados Unidos, Maria Luiza Viotti, a quien el gobierno de Donald Trump le revocó la visa. También se informó que el gobierno brasileño rechazó solicitudes de visa de dos funcionarios del Departamento de Estado estadounidense que planeaban viajar al país en el marco del proceso electoral. El gobierno de Lula sostuvo que la misión no se encuadraba en una observación electoral tradicional y negó cualquier posibilidad de interferencia en las elecciones presidenciales previstas para el 4 de octubre.
