Según datos oficiales, los reclamos por prácticas abusivas con acoso pasaron de 393 en 2024 a 1.237 en lo que va de 2026. El fenómeno incluye hostigamiento de agencias de cobranza y prestamistas informales.
Las denuncias por acoso y prácticas abusivas en la cobranza de deudas se triplicaron en menos de tres años en la provincia de Buenos Aires, según datos de la Dirección de Defensa al Consumidor. Los reclamos ingresados bajo el motivo “Prácticas abusivas”, con el submotivo “Acoso”, fueron 393 en 2024, 1.064 en 2025 y 1.237 al 31 de mayo de 2026.
Los casos relevados corresponden a agencias de cobranzas o estudios jurídicos que adquirieron carteras de deudores morosos a bancos y otras entidades financieras. Según el Centro de Estudios de la Ciudad (CEC), el pico de ventas al mercado secundario coincidió con la volatilidad de las tasas de interés y la caída del ingreso real entre fines de 2025 y comienzos de 2026.
Las prácticas denunciadas incluyen amenazas, divulgación de datos personales, llamados en horarios nocturnos o feriados, simulación de notificaciones judiciales y hostigamiento a menores de edad. Un mensaje recibido por una mujer en La Plata indicaba: “Programamos una visita en el domicilio de su empleador por la deuda pendiente con servicios en mora con el banco. Debemos proceder a la siguiente instancia, donde se le reclamará la totalidad de la deuda a su empleador. También recibirá una visita con escribano público en su domicilio”. Otra estrategia consiste en falsas notificaciones judiciales que anuncian “retención de haberes en laboral” o el “cierre definitivo de expediente”.
En el caso de prestamistas informales, el hostigamiento puede escalar a violencia física o confiscación de bienes. Una mujer de González Catán relató que tomó $800.000 y devolvió $1.100.000 en menos de un mes, pero los prestamistas le reclamaron otros $1.100.000 bajo amenaza de una visita de la banda de “los colombianos”.
El CEC, con apoyo de la Fundación Friedrich Ebert, elaboró un Mapa del Endeudamiento que muestra que la mora afecta más a menores de 35 años, con tasas superiores al 25% y hasta 45% según la entidad. El impacto es mayor en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el sur de la Ciudad de Buenos Aires, La Rioja y San Juan.
Por tipo de acreedor, los Proveedores No Financieros de Crédito (como Cetrogar, Megatone, Frávega y Radio Sapienza) tienen la mora más alta, con 47,8%; le siguen las tarjetas no bancarias (33,27%) y los neobancos (23,34%). La banca tradicional muestra niveles menores: 18,61% en bancos privados y 10,13% en públicos. Las compañías financieras registran la tasa más baja, con 4,88%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó: “Cada uno se tiene que hacer cargo del crédito que tomó” y agregó que no tomarán medidas de alivio porque “es un tema entre privados”. En paralelo, el Gobierno impulsa una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que elimina facultades de intervención sobre la asignación del crédito y prohíbe la compra de deuda pública en el mercado primario.
