Un informe del economista Federico Vacalebre señala que el gasto en jubilaciones en trece provincias con cajas previsionales propias, entre ellas Chaco, se duplicó en términos reales en las últimas dos décadas, comprometiendo la capacidad de los Estados provinciales para financiar servicios esenciales.
El envejecimiento de la población y el aumento de la expectativa de vida, combinados con la caída de la natalidad, generan presión sobre los sistemas previsionales provinciales que no transfirieron sus cajas a la Nación. Según un informe del economista Federico Vacalebre, publicado en Data Clave, entre 2005 y 2024 el gasto previsional de las trece provincias con cajas propias —entre ellas Chaco— creció un 87% en términos reales, más del doble que el gasto público total, que aumentó un 40% en el mismo período.
En seis de esas provincias (La Pampa, Misiones, Santa Fe, Tierra del Fuego, Neuquén y Santa Cruz), el gasto en jubilaciones se duplicó. En Chaco, junto con Santa Cruz, Entre Ríos, Chubut y Santa Fe, el gasto previsional ya consume casi la cuarta parte del presupuesto provincial total, lo que reduce el margen para áreas como educación, salud, seguridad e infraestructura.
El informe atribuye esta situación a la falta de adaptación de las reglas jubilatorias a la nueva demografía. Señala que, en lugar de reformas, se sancionaron normas que incrementan el gasto, como la reciente ley en la provincia de Buenos Aires que obliga a colegios y empresas con participación estatal a aportar al instituto previsional provincial, generando un desequilibrio entre los aportes de los docentes activos y el costo de sus futuras jubilaciones.
Vacalebre sostiene que la solución requiere una reforma integral y coordinada entre la Nación y las trece provincias para distribuir los costos de la transición y evitar que cada jurisdicción intente resolver su crisis de manera fragmentaria.
