Jorge Pilar, presidente de la Administración Provincial del Agua, aseguró que el aumento del nivel de los ríos en la cuenca del Plata responde a una crecida ordinaria y pidió no alarmarse.
En diálogo con Ciudad TV, el presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, brindó un panorama sobre la situación de los ríos en la cuenca del Plata. Pilar afirmó que se trata de un «pequeño pico de crecida ordinaria» y que no está relacionado con el fenómeno de El Niño, sino con lluvias en la cuenca del río Iguazú.
El funcionario indicó que el nivel del río en Barranqueras se está estabilizando. «La semana pasada teníamos incrementos de 30 a 25 centímetros y ayer a hoy fue 5 centímetros, o sea se está estabilizando», declaró. Agregó que el nivel actual es de aproximadamente 4,10 metros, mientras que la alerta se encuentra en 6 metros y la evacuación en 6,50 metros. El Instituto Nacional del Agua define como «aguas medias» a partir de 1,95 metros.
Pilar advirtió sobre la falsa sensación de seguridad generada por años de sequía. «Veníamos de años con aguas muy bajas, tan bajas que impedían la navegación del riacho de Barranqueras», señaló. Alertó a quienes realizan actividades recreativas a orillas del agua sobre posibles socavaciones y derrumbes.
Consultado sobre la duración de la crecida, Pilar sostuvo: «Va a ser por los próximos días, nosotros vamos a ir advirtiendo e informando permanentemente la evolución de esto».
Respecto al fenómeno El Niño, Pilar confirmó que se están registrando condiciones propias en el Océano Pacífico Ecuatorial, pero aclaró que «decir que estamos en fenómeno El Niño no significa una sentencia de nada, simplemente que estarían dadas las condiciones para tener lluvias por encima de lo normal». El desarrollo completo del fenómeno se daría hacia la primavera y el verano.
Finalmente, Pilar reconoció el trabajo preventivo de los municipios: «La verdad que debo reconocer que han tomado con mucha responsabilidad la mayoría de los municipios». Recordó que se reunieron con intendentes y les transmitieron la necesidad de actuar. «Lo único que no podíamos hacer es no hacer nada», concluyó.
