Miguel Ángel López, referente del sector productivo forestal de Chaco, afirmó que las promesas de desregulación del ministro Federico Sturzenegger chocan con la aplicación de la Ley de Bosques y las judicializaciones que, según sostuvo, paralizan la actividad productiva en la provincia.
Miguel Ángel López, referente del sector productivo forestal chaqueño, expuso en una carta dirigida al medio Bichos de Campo la situación que, según indicó, atraviesa la provincia a raíz de la actualización de la Ley de Bosques, la actuación de algunos productores que realizaron deforestaciones sin permiso y la intervención judicial, que a su criterio genera paralización en lugar de resolver los asuntos pendientes.
En el escrito, López señaló una contradicción entre las medidas de desregulación impulsadas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y la realidad chaqueña. Citó que Sturzenegger presentó medidas para liberar la economía y transformar tierras improductivas en polos de desarrollo, mencionando como ejemplo la Patagonia y el impulso del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). También proyectó crecimiento en soja y algodón para el norte argentino, especialmente Chaco.
López sostuvo que la provincia permanece “atrapada en un entramado de reglamentaciones nacionales y judicializaciones” que, a su juicio, frenan cualquier iniciativa productiva. Afirmó que el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos se transformó en un “bozal legal” que impide avanzar en proyectos de agricultura, ganadería y foresto-industria, incluso cuando existen condiciones técnicas y ambientales para hacerlo.
Como ejemplo, mencionó la zona de Taco Pozo, donde dijo que hay agua para riego en pozos semisurgentes, apta para riego por aspersión, con clima seco y máxima radiación solar. Indicó que ese escenario permitiría producir algodones de “excelente calidad, de nivel mundial”. Sin embargo, señaló que todo ese territorio no se puede utilizar según las reglamentaciones actuales. También afirmó que en la zona núcleo chaqueña llevan más de cuatro años sin poder incorporar nuevos lotes a la producción agrícola.
López mencionó además el “ataque mediático y judicial de organizaciones ambientalistas” que, según dijo, desconocen el Pacto de Mayo y buscan bloquear el desarrollo provincial. Indicó que cada vez que los productores opinan sobre la necesidad de desarrollo productivo reciben denuncias infundadas de corrupción. “Nos acusan de ser lobbistas de empresarios, como si ser empresario fuera algo negativo”, declaró.
Finalmente, planteó la pregunta de si la Argentina puede darse el lujo de mantener paralizada a una provincia “rica en recursos naturales”, cuya única posibilidad de desarrollo depende de que se reconozca y fortalezca su potencial agropecuario y forestal.
