El máximo tribunal consideró inadmisible el recurso presentado por el Ejecutivo para que la reforma laboral se tratara directamente en la Corte. El caso continuará en instancias inferiores.
La Corte Suprema de Justicia rechazó el recurso de per saltum presentado por el Gobierno de Javier Milei en relación con la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo y que es objetada por la Confederación General del Trabajo (CGT). El máximo tribunal consideró que el recurso era “inadmisible” y que no cumplía con los requisitos establecidos en el artículo 257 bis del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación para habilitar esa vía excepcional.
La decisión se conoció luego de que la Casa Rosada lograra que la norma entrara en vigencia y que los planteos en su contra tramitaran en el fuero contencioso administrativo, considerado más afín a la administración. Sin embargo, la Cámara del Trabajo ya había resuelto enviar el caso al fuero contencioso administrativo, por lo que fuentes judiciales señalaron que el per saltum resultó “inoficioso”.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti firmaron el fallo que desestimó el recurso. Desde la CGT manifestaron que la decisión frena la argumentación del Gobierno sobre una supuesta gravedad institucional.
Paralelamente, la CGT recusó a los jueces María Dora González y Víctor Arturo Pertusi, de la Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo, quienes habían dejado sin efecto una cautelar favorable a la central obrera. Al día siguiente de ese fallo, el Gobierno anunció que iniciaba los trámites para que Pertusi permaneciera en su cargo tras cumplir 75 años.
El conflicto sobre la competencia entre el fuero laboral y el contencioso administrativo aún no está resuelto. Si la Cámara del Trabajo insistiera en su competencia, la discusión sobre la reforma laboral podría volver a la Corte Suprema.
