Los empleados del Instituto Nacional de Tecnología Industrial iniciaron acciones legales para evitar la ejecución de 600 cesantías anunciadas por el Gobierno.
Este lunes, trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) presentaron tres medidas cautelares de no innovar, impulsadas por abogados de la Multisectorial del organismo científico y tecnológico. La iniciativa judicial se da en un contexto de máxima tensión tras confirmarse la intención oficial de realizar 600 despidos durante la semana.
El objetivo de las presentaciones es bloquear cualquier modificación en la situación laboral vigente, impidiendo ceses, desvinculaciones o esquemas de disponibilidad que afecten al personal. «Que no se altere la situación de derecho imperante para evitar perjuicios irreparables», señalaron desde el espacio que promueve la estrategia legal.
Cada cautelar fue sorteada en juzgados distintos para ampliar las posibilidades de obtener una resolución favorable en el corto plazo. Si bien cada expediente representa a grupos de diez trabajadores, el planteo busca un amparo colectivo que cubra a la totalidad del personal del INTI.
Detrás de esta avanzada judicial hay una lectura compartida entre los sectores movilizados: el riesgo es inminente. «El peligro es inmediato y afecta a cada puesto de trabajo», sostienen desde la Multisectorial. El frente judicial se suma a las acciones gremiales y políticas desarrolladas en las últimas semanas.
La estrategia no se agota en estas tres presentaciones. Según anticiparon, el plan es avanzar con nuevas cautelares en distintos juzgados para multiplicar las chances de frenar los despidos. El conflicto en el INTI continúa escalando, y el foco está puesto en la respuesta de los tribunales, que podría definir el futuro inmediato de cientos de trabajadores.
