La última semana de abril registró un incremento del 0,5% en los precios de los alimentos, con subas destacadas en aceite y leche en polvo, según estimaciones privadas.
La última semana de abril mostró una nueva aceleración en los precios de los alimentos, con un aumento del 0,5% que consolida la presión inflacionaria en medio de la crisis económica. El dato refleja una dinámica todavía inestable y con focos de tensión en distintos rubros.
Con aumentos más extendidos y dispersos, los datos relevados reflejan un cambio de tendencia tras semanas de desaceleración. El fenómeno impacta directamente en el costo de vida y vuelve a poner en foco la evolución de los precios en la canasta básica.
La inflación en alimentos volvió a mostrar presión en la cuarta semana de abril, con una suba del 0,5% que consolida el ritmo mensual en torno al 2,1%. En medio de la crisis económica, los precios siguen impactando en el consumo cotidiano, con aumentos concentrados en productos clave como el aceite y la leche en polvo.
Durante la cuarta semana de abril, los precios de los alimentos consumidos en el hogar registraron un aumento del 0,5%, según estimaciones privadas. Con este dato, la inflación del rubro se proyecta en torno al 2,1% mensual, tanto para alimentos dentro como fuera del hogar. El relevamiento también anticipa que la inflación general podría ubicarse cerca del 2,5% en abril, en un contexto donde los precios mantienen una tendencia ascendente.
De acuerdo con la consultora Eco Go, el dato aún es preliminar, pero confirma que los alimentos siguen siendo uno de los componentes más sensibles de la inflación. El comportamiento de los precios fue heterogéneo, con subas concentradas en algunos rubros específicos. En el caso de la carne, el dato genera atención: mientras los precios al consumidor se mantuvieron relativamente estables, los valores mayoristas treparon 4,8%, lo que podría trasladarse a góndola en las próximas semanas.
El informe muestra que los incrementos se concentraron en el 27% de los productos relevados durante la semana, mientras que solo el 4% registró bajas. En el acumulado de las últimas cuatro semanas, las subas alcanzaron al 44% de los productos, frente a un 7% con caídas. Esta dinámica refleja una inflación todavía extendida, aunque con cierta dispersión entre categorías. Las mayores subas semanales alcanzaron el 11,2%, mientras que las bajas más relevantes rondaron el -2,0%, principalmente dentro del rubro frutas.
