El uso de la capacidad instalada en la industria manufacturera descendió al 54,6% en febrero, el nivel más bajo en 14 años, con sectores como construcción, textiles y automotriz operando a media máquina.
El uso de la capacidad instalada en la industria manufacturera cayó en febrero al 54,6%, el nivel más bajo en 14 años, según datos oficiales. Esto implica que casi la mitad del potencial productivo quedó ocioso, reflejando una actividad deprimida y una recuperación desigual entre sectores.
La refinación de petróleo fue la excepción, con un 88,9% de capacidad utilizada, impulsada por el dinamismo energético. En cambio, los rubros más afectados incluyen productos minerales no metálicos (vinculados a la construcción), textiles y metalmecánica, que registran niveles similares a los de la crisis de 2002-2003.
El sector automotor también muestra un fuerte desbalance: los patentamientos alcanzaron máximos desde 2018, pero la producción nacional no acompaña, con un uso de capacidad de solo 38,9% y más del 80% de los vehículos vendidos siendo importados.
Hacia adelante, la recuperación sería selectiva, con mejores perspectivas para refinación y productos químicos, mientras que bienes durables, textiles y automotriz enfrentarán mayores obstáculos.
