El Nordeste argentino contabilizó 2.986 casos de lesiones por mordeduras de perros en el período 2024-2025, según el último Boletín Epidemiológico Nacional.
Desde el año 2023, las lesiones por mordeduras de perros son de notificación obligatoria en Argentina. En ese lapso, se notificaron 135.715 casos en todo el país. La región Nordeste (NEA) es la que registró el menor número de notificaciones, con 1.139 casos en 2024 y 1.847 en 2025, sumando un total de 2.986 notificaciones en el bienio.
Los datos provienen del informe “Lesiones por mordedura de perro” publicado en el Boletín Epidemiológico Nacional, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación. El documento destaca que estas lesiones constituyen un evento relevante para la salud pública por el daño físico, psicológico y social que pueden generar, además del riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas como la rabia.
Las agresiones representan la forma más frecuente de ataque de un animal al ser humano, con gravedad variable, desde excoriaciones leves hasta politraumatismos que requieren internación y atención especializada. Las lesiones graves y las leves y moderadas son de notificación obligatoria según la Ley Nº15.465 y la Resolución N.º 2827/2022 del Ministerio de Salud de la Nación. Desde mayo de 2023 se implementa formalmente la notificación obligatoria al Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS 2.0).
En el período 2023-2025, el 17% de los casos (22.933) correspondió a 2023, año de inicio de la implementación de la vigilancia; el 39% (52.506) a 2024; y el 44% (60.277) a 2025. A partir de la segunda mitad de 2023 se observó un incremento marcado en el número mensual de notificaciones, en concordancia con la incorporación progresiva del evento a la vigilancia regular. Durante 2024 la serie se mantuvo en valores elevados, y en 2025 se registró un nuevo aumento, con varios meses por encima de los observados en el año previo. El valor mensual más alto del período se dio en septiembre de 2025, con 5.822 casos.
En toda la serie, las notificaciones estuvieron constituidas predominantemente por lesiones leves y moderadas, mientras que las graves representaron una proporción reducida y estable: el 1,5% del total (2.065 casos).
En el NEA, las tasas fueron las más bajas del país: 26,2 casos cada 100.000 habitantes en 2024 y 42,2/100.000 en 2025. La región contó con 87 establecimientos notificadores, con una tasa de 17,3 casos cada 100.000 habitantes en 2024 y 21,2/100.000 en 2025.
A nivel nacional, las notificaciones aumentaron entre 2024 y 2025, con una tasa que pasó de 111,4 a 128,3 por 100.000 habitantes (incremento del 15%). Este aumento se dio junto con una mayor participación de establecimientos notificantes: de 1.343 en 2024 a 1.440 en 2025 (7%). La razón de casos por establecimiento también subió de 38,7 a 41,9 (7,6%), lo que sugiere que el incremento no respondió únicamente a una ampliación de la red notificadora, sino también a una mayor carga de notificación por efector.
En 2024, las tasas más elevadas se registraron en la región Sur (242,8 por 100.000 habitantes) y en el NOA (237,2), ambas por encima de la tasa nacional. En 2025, el NOA pasó al primer lugar con una tasa de 284,2 (aumento del 20%), mientras que la región Sur observó una tasa de 234,4 (descenso del 3%).
En todos los grupos etarios, las tasas de 2025 fueron superiores a las de 2024. Las más altas se concentraron en la población menor de 15 años. El grupo de 5 a 9 años presentó la mayor tasa: 169,5 en 2024 y 176,1 en 2025 (aumento del 4%). Le siguió el grupo de 10 a 14 años, con tasas de 146,8 y 165,6 (incremento del 13%), y el de 0 a 4 años, con 131,6 y 142,8 (aumento del 9%).
