El presidente de la entidad, Juan Martín Alfonso, se refirió a los datos de la CAME que muestran una caída en la actividad y describió los desafíos del sector, como la cautela del consumo y los altos costos operativos.
En el marco del último índice de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que registró una caída de casi 0,6% en marzo, el presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, Juan Martín Alfonso, analizó la situación económica que atraviesan las pymes de la provincia.
«El índice de CAME es un reflejo que no es muy distinto a lo que se viene viendo en los últimos tiempos. En líneas generales, es lo que cualquiera que camine la calle te va a poder decir. La retracción económica se siente mucho y también lo cautelosa que es la gente a la hora de hacer sus inversiones», sostuvo el dirigente en una entrevista para CIUDAD TV.
Alfonso aseguró que cerca del 60% de los consumidores considera que «no es un momento apto para invertir o realizar compras importantes». Mencionó que rubros como librería, marroquinería y perfumería tuvieron movimiento por el inicio de clases, mientras que ferretería y farmacia mostraron una ligera resiliencia. No obstante, afirmó que «en líneas generales, todo lo que es consumo masivo sigue teniendo una línea retroactiva».
Entre los principales desafíos, el dirigente enumeró los altos costos operativos, con aumentos en servicios como luz, internet y combustible, y tasas de financiación cercanas al 70%. También señaló como un problema grave el ingreso de productos de contrabando, que afecta a sectores como electrodomésticos, neumáticos e indumentaria, generando competencia desleal.
Respecto al rol de la Cámara de Comercio, Alfonso destacó la apuesta por la capacitación gratuita y el contacto directo con los socios para escuchar sus necesidades. Además, anunció que planean replicar la iniciativa «La Noche de las Peatonales» en la calle Güemes, con el objetivo de dinamizar las ventas locales a través de eventos programados.
Finalmente, el presidente de la entidad reflexionó sobre la necesidad de que el Estado actúe como facilitador para que las pymes puedan adquirir capital de trabajo y productos a precios competitivos, mientras se ordena la macroeconomía.
