Representantes del sector industrial chaqueño exponen las dificultades que atraviesan, con cierres de empresas y un complejo escenario financiero, y elevan un pedido formal a las autoridades.
Representantes de pequeñas y medianas empresas del sector industrial en la provincia del Chaco han manifestado su preocupación por la situación económica actual y han realizado un reclamo formal para que se declare un estado de «emergencia productiva, cambiaria y social». Los empresarios describen un panorama de parques industriales con baja actividad, dificultades para acceder a créditos y altos costos operativos.
En diálogo con este medio, un empresario textil con larga trayectoria en la provincia relató: «Hoy lo primero que te llama la atención es el silencio y la falta de movimiento en zonas que antes estaban llenas de actividad. La situación es compleja». Señaló que los costos financieros para capital de trabajo son elevados y que la competencia con productos importados se ve afectada por la paridad cambiaria y los costos de logística internos.
El caso reciente de una empresa fabricante de calzado deportivo que decidió cesar su producción local para convertirse en importadora fue citado como un ejemplo de la tendencia que preocupa al sector. Según los empresarios, estas decisiones se adaptan a un contexto donde, afirman, producir localmente se ha vuelto menos viable.
«Los costos de transportar mercadería dentro del país son a veces más altos que traerla desde el exterior. Para la producción no hay crédito accesible», explicó otro referente del sector industrial chaqueño. También mencionaron que la baja en la actividad afecta a toda la cadena, incluyendo a los proveedores de maquinaria y repuestos, cuya demanda ha caído significativamente.
Frente a este escenario, las entidades pymes chaqueñas han elevado un documento a las autoridades provinciales y nacionales, solicitando medidas urgentes para revertir la situación y reactivar la producción industrial en la región.
