En ciudades fronterizas como Posadas, los automovilistas argentinos encuentran un ahorro significativo al cargar combustible en Paraguay, invirtiendo una tendencia histórica. La brecha de precios, que puede superar los 600 pesos por litro, se explica por una combinación de factores impositivos, logísticos y de coyuntura internacional.
En Posadas y otras ciudades fronterizas del noreste argentino, cargar combustible del otro lado del río puede representar un ahorro considerable. Mientras que durante años fueron ciudadanos de países vecinos quienes cruzaban a Argentina para abastecerse, actualmente muchos argentinos encuentran más económico dirigirse a localidades paraguayas como Encarnación. La diferencia de precios por litro de nafta puede alcanzar, en algunos casos, los 640 pesos.
Este fenómeno no se limita a la nafta, sino que también se replica en el gasoil. La situación llama la atención considerando que Paraguay importa parte de su combustible desde Argentina. La explicación reside en una combinación de variables que moldean el precio final.
Uno de los factores principales es la estructura impositiva. En Paraguay, la carga tributaria sobre los combustibles es menor, con un IVA del 10%. En Argentina, además del IVA del 21%, se suman impuestos como el Impuesto a los Combustibles Líquidos, el Impuesto al Dióxido de Carbono, el Impuesto al Cheque, Ingresos Brutos y tasas municipales. Según estimaciones del sector, en Argentina casi la mitad del precio final de un litro puede corresponder a tributos.
Otro aspecto relevante son los costos logísticos. Paraguay abastece una parte importante de su demanda mediante vía fluvial, lo que puede reducir costos en comparación con la distribución terrestre hacia provincias del noreste argentino.
Recientemente, el aumento internacional del precio del petróleo, influenciado por la situación en Medio Oriente, impactó en los valores mayoristas de toda la región. En Paraguay, esto se tradujo en un incremento de más del 11% en los combustibles durante marzo, con efectos sobre la inflación y el costo de transporte. No obstante, pese a estos ajustes, los precios en la frontera paraguaya se mantienen por debajo de los argentinos.
Esta diferencia modifica los hábitos de consumo en la zona fronteriza, donde llenar un tanque mediano puede significar un ahorro de decenas de miles de pesos. La situación actual contrasta con la vivida entre 2020 y 2023, cuando era común el flujo inverso de vehículos extranjeros hacia Argentina para aprovechar precios más bajos.
