El sur de California enfrenta una situación inusual con un incremento en la actividad y los encuentros con serpientes de cascabel, atribuido a las temperaturas excepcionalmente altas registradas durante el mes de marzo. Este fenómeno climático ha adelantado el periodo de mayor movilidad de estos reptiles venenosos, aumentando su presencia en senderos, parques y, en algunos casos, zonas periurbanas.
Datos que preocupan a las autoridades
Según información proporcionada por el Departamento de Bomberos del condado de Ventura a medios locales, en los primeros meses de 2026 ya se han registrado cuatro mordeduras, una cifra que contrasta con las nueve reportadas en todo el año 2025. Este repunte incluye dos desenlaces fatales que han encendido las alarmas entre la población y los servicios de emergencia.
Los casos mortales
A principios de marzo, Julian Hernandez, un joven de 25 años, falleció en un hospital del condado de Orange tras haber sido mordido semanas antes durante una caminata en el área de Quail Hill, en Irvine. Pocos días después, el 19 de marzo, Gabriela Bautista, de 46 años y residente en Moorpark, perdió la vida como consecuencia de la toxicidad del veneno, tras ser trasladada en helicóptero desde el Wildwood Park.
El factor climático y las recomendaciones oficiales
Expertos del Servicio Forestal de Estados Unidos vinculan directamente el aumento de la actividad de estos ofidios con el ascenso de las temperaturas. «A medida que el clima se calienta, las serpientes de cascabel incrementan su movimiento y su actividad en áreas boscosas y de recreación», explicaron. Frente a este escenario, las autoridades sanitarias reiteran protocolos básicos ante una mordedura: mantener la calma, inmovilizar la zona afectada, buscar atención médica inmediata y, de manera enfática, no aplicar torniquetes ni intentar succionar el veneno.
Métodos naturales de disuasión
Como parte de las estrategias preventivas para áreas habitadas, empresas especializadas en control de plagas y sitios de jardinería destacan el uso de ciertas plantas como barrera natural. La caléndula (Tagetes spp.) se posiciona como una de las opciones más citadas debido a su intenso aroma, que resulta desagradable para las serpientes. Esta planta, de origen americano, no solo actuaría como repelente sino que también atrae polinizadores beneficiosos.
Un enfoque integral
Los especialistas subrayan que el uso de plantas debe ser complementario a otras prácticas de mantenimiento del entorno. Eliminar maleza alta, retirar escombros o pilas de leña, y sellar posibles grietas o refugios alrededor de viviendas son acciones fundamentales para reducir la probabilidad de que estos reptiles encuentren condiciones propicias cerca de los hogares.
Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, anualmente se producen entre siete y ocho mil mordeduras de serpientes venenosas en el país, con un promedio de menos de cinco fallecimientos. La situación actual en California destaca por la concentración temprana de casos y llama a la precaución durante actividades al aire libre.
