Según CAME, la baja intermensual se debió a la finalización de los picos de ventas festivos y escolares, la pérdida de dinamismo en los ingresos disponibles de los hogares y los límites en el endeudamiento con tarjetas. El 55,7% de los comerciantes consideró que no es un momento propicio para invertir.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en septiembre una caída del 1,2% en comparación con agosto, acumulando una retracción del 2,1% en lo que va del año, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La entidad atribuyó la baja mensual a «la finalización de los picos de ventas festivos y escolares» del mes previo, sumado a la «pérdida de dinamismo en los ingresos disponibles de los hogares y los límites en el endeudamiento con tarjetas».
A pesar de una suba interanual marginal del 0,3%, CAME señaló que el mercado estuvo marcado por «una demanda fragmentada, orientada esencialmente a compras cotidianas y de bajo valor». En ese marco, «las familias mantuvieron una marcada cautela presupuestaria», postergando gastos de mayor envergadura y operando con «márgenes bajo presión» comercial.
«El desempeño minorista de septiembre reflejó una demanda orientada estrictamente a la reposición indispensable, en un contexto de presupuestos familiares restringidos y menor tracción tras las fechas comerciales del mes de agosto», remarcó el informe.
Incertidumbre y márgenes bajo presión
Ante la consulta de la entidad sobre la situación cualitativa interanual, el 50,2% de los empresarios pyme encuestados indicó que el estado general de su firma no presentó variaciones relevantes respecto del mismo período del año anterior. Esta opción registró un incremento de 2,8 puntos porcentuales en comparación con el 47,4% reportado durante la medición de agosto.
El porcentaje de comerciantes que manifestó haber sufrido un retroceso directo en sus condiciones operativas descendió al 44,3%, marcando un descenso de 2,2 puntos porcentuales frente al mes anterior.
Solo un 5,6% de las pequeñas y medianas empresas relevadas logró una evolución favorable en sus ventas, cifra que representó una contracción del 0,5% frente al guarismo del mes previo.
CAME advirtió que los locales comerciales continuaron trabajando en un contexto de altísima exigencia operativa y márgenes reducidos: «Desde la perspectiva de la oferta, los comercios operaron con márgenes bajo presión frente a las modificaciones en costos de reposición, la competencia de canales mayoristas y el comercio informal o importado».
En los sectores de Textil e indumentaria así como en Calzado y marroquinería, la entidad sostuvo que «los comerciantes consultados manifestaron que tuvieron rentabilidad negativa a cambio de obtener mayor liquidez financiera».
Bajas expectativas de inversión
En el apartado correspondiente a las expectativas para los próximos doce meses, el 44,1% de los consultados estimó que el desempeño de su empresa permanecerá estable o constante, lo que implicó una suba de 0,2 puntos porcentuales en relación con el reporte del mes de agosto.
Paralelamente, el 41,8% de los comerciantes proyectó un escenario futuro más favorable, sufriendo un retroceso de un punto porcentual en la comparación intermensual. Mientras que el 14,1% restante consideró que las condiciones de su negocio empeorarán en el mediano plazo.
El 55,7% de los propietarios consideró que la coyuntura actual no representa «una etapa propicia» para efectuar inversiones de capital, si bien la cifra bajó 2,2 puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior. Un 31% prefirió no definir su postura y solo un 13,4% respaldó la realización de nuevos desembolsos.
En este marco, las ventas a través de canales online por parte de negocios minoristas con local a la calle treparon un 19,4% interanual en septiembre, mostrando a su vez un crecimiento del 8,7% en comparación con el mes de agosto.
