La Cámara alta aprobó en general el proyecto con 46 votos a favor y 22 en contra. El oficialismo aceptó reducir de dos tercios a mayoría absoluta el requisito para designar y remover al presidente y los directores del BCRA. La iniciativa pasa a Diputados.
El Senado aprobó en general la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) con 46 votos a favor y 22 en contra. La votación se realizó tras un acuerdo entre bloques que modificó el texto votado por la Cámara de Diputados: la designación y remoción del presidente y los directores del BCRA corresponderá exclusivamente al Senado y requerirá mayoría absoluta.
El proyecto original de Diputados establecía que los diez directores se elegirían por mayoría simple, pero para su remoción se requerirían los dos tercios de los votos de ambas cámaras. El cambio introducido en el Senado reduce ese requisito a mayoría absoluta.
La sesión comenzó con un quórum de 37 senadores. Tras una cuestión de privilegio presentada por el senador radical Maximiliano Abad y un pedido de preferencia del legislador peronista Carlos Linares, se inició el debate.
Al abrir el debate, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde, afirmó que “por un acuerdo” entre los bloques se modificaría el texto votado en Diputados para que la elección y remoción de autoridades corresponda exclusivamente al Senado y se apruebe con mayoría absoluta. Monteverde sostuvo que es necesario modificar la carta orgánica “por la tragedia en que nos sumió la permeabilidad de la ley orgánica del banco central entre el año 2003 y el año 2023” y agregó que “esta reforma devuelve al BCRA un mandato único: el de preservar el valor de la moneda y, también, sustituir la discrecionalidad política de los poderes de turno por reglas institucionales de largo plazo”.
El senador Jorge Capitanich adelantó su rechazo al proyecto y propuso “discutir cuatro reglas en profundidad: una fiscal que tienda al equilibrio, una monetaria que tienda a la estabilidad, una cambiaria que tienda a la competitividad y una institucional que tienda a la calidad”. En su discurso, Capitanich acusó al Gobierno de querer “usar las reservas para aumentar la oferta de divisas y mantener el tipo de cambio apreciado, y así tener un escenario electoral más favorable”.
La senadora Flavia Royon dijo que “en líneas generales apoyo esta reforma de la Carta Orgánica del Banco Central porque compartimos el diagnóstico y camino, pero en la votación en particular no voy a acompañar los artículos 12, 13, 19 y 21 del dictamen”. Argumentó que no puede acompañar el artículo 13 porque “permite usar las reservas como garantías, incluido el oro, sin ningún tipo de límite, sin especificar qué se puede comprometer y tampoco se obliga a informar al Congreso”.
En el cierre del debate, José Mayans afirmó que “acá se utiliza un relato para justificar este desastre que están por hacer con el Banco Central: la moral como política de Estado, que lo iba a pagar la casta y que iban a destruir el Banco Central. Ese relato cambió totalmente”. Advirtió que con esta reforma se “van a usar los depósitos de la gente y esto puede producir un corralito y corralón” y sostuvo que “se van a robar el depósito de la gente”.
El proyecto también plantea eliminar funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas, al considerar que esas herramientas exceden las funciones esenciales de una autoridad monetaria. Asimismo, habilita al Banco Central a utilizar sus activos y reservas (como oro, dinero líquido y títulos) como garantía colateral en operaciones propias, tales como la toma de financiamiento internacional o acuerdos de tipo REPO.
Con los cambios introducidos en el Senado, las designaciones de los directores serán realizadas exclusivamente por la cámara alta y deberán tener el aval de una mayoría absoluta de 37 votos. Se elimina el requisito de los dos tercios para destituir a un director del Banco Central.
La iniciativa responde a la visión del Gobierno de Milei de contar con un Banco Central concentrado en preservar el valor de la moneda y separado de las necesidades de financiamiento del Tesoro.
Fuente: Noticias Argentinas
