Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea señala que los precios de alimentos y servicios en Argentina aumentaron en dólares durante 2026, mientras que los bienes durables se abarataron.
Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea reveló que los precios de los alimentos y servicios en la Argentina se encarecen en dólares, mientras que los bienes durables se abaratan. El estudio analizó la competitividad local en una canasta de bienes y servicios frente a otros nueve países.
Según el reporte, la evolución más favorable para los consumidores se concentra en bienes durables, indumentaria y calzado. Argentina resultó ser el país más caro en el 74% de los casos relevados en esta categoría durante agosto, una disminución frente al 82% registrado en mayo de 2025 y al 96% observado en marzo de 2025.
El informe atribuyó esta mejora a la eliminación de trabas a la importación, la baja de aranceles y la reducción de impuestos internos, que compensaron el efecto de la apreciación cambiaria. El Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) terminó agosto en $1.513, un 20% por debajo del techo superior de la banda cambiaria y un 40% por debajo de su promedio histórico de largo plazo.
En el rubro de alimentos y bebidas, Argentina resultó más cara en el 48% de los casos analizados en agosto, frente al 47% de mayo. Este porcentaje había caído al 39% en diciembre de 2025. El encarecimiento se sintió en productos como papas, bebidas gaseosas, cerveza y arroz blanco, mientras que los huevos y el agua mineral mostraron un abaratamiento relativo.
En servicios familiares y personales, Argentina pasó de ser más cara en el 32% de los casos en diciembre de 2025 a un 38% en agosto de 2026. La cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el combustible y la tarifa de taxi siguen siendo comparativamente económicos, mientras que comer en un restaurante o contratar un plan de celular resultan costosos.
El informe también comparó el poder adquisitivo del salario industrial formal. En Argentina, el sueldo industrial promedió 1.689 dólares mensuales en 2025, por debajo de países desarrollados como Estados Unidos o Australia, pero superior al de Brasil, México y Chile. A pesar de que Brasil ofrece precios de alimentos más bajos en el 90% de los casos, el poder de compra del asalariado argentino es superior al brasileño y al mexicano en el 100% de los alimentos de la canasta.
La brecha desfavorable persiste en bienes durables. Para comprar un automóvil, un trabajador en Argentina necesita destinar 20 salarios mensuales, frente a 16 en Chile y 6 en Estados Unidos. Para una moto de baja cilindrada, se requieren 2,2 salarios argentinos, frente a 1,4 en Estados Unidos. Un par de zapatillas representa el 7% del sueldo local, menor al de Brasil y México (14%), pero superior al de Chile (4,7%) y Estados Unidos (1,8%).
