El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°10 condenó a seis meses de prisión en suspenso a Pablo Alejandro Brula, exdirector de Personal de la AFIP, por omitir en sus declaraciones juradas una sociedad y dos inmuebles en Florida, Estados Unidos.
El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°10, a cargo del juez Julián Ercolini, condenó a seis meses de prisión en suspenso a Pablo Alejandro Brula, exdirector de Personal de la entonces Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP), actualmente ARCA, por el delito de omisión maliciosa de datos en su declaración jurada patrimonial. La sentencia incluyó una inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos y reglas de conducta por seis meses.
La causa se originó a partir de la investigación de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°5, a cargo de Franco Picardi, quien había solicitado un año de prisión en suspenso y la inhabilitación especial perpetua. El tribunal determinó que Brula no consignó en sus presentaciones ante la Oficina Anticorrupción su participación en la sociedad B&Q Investments LLC, constituida en 2011 en Florida, Estados Unidos, junto con su cónyuge, ni los dos inmuebles adquiridos a través de esa firma.
Detalles del caso
Brula fue designado director de Personal de la AFIP el 17 de diciembre de 2015, cargo que lo obligaba a presentar declaraciones juradas patrimoniales integrales ante la Oficina Anticorrupción, según la ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública. Las omisiones se registraron en la declaración inicial de 2014 y en las anuales de 2015 y 2016.
La sociedad B&Q Investments LLC se utilizó para adquirir un primer inmueble en Rivera Beach, Florida, por un valor aproximado de 60 mil dólares, que luego fue vendido. Posteriormente, se compró una segunda propiedad en Pompano Beach por cerca de 90 mil dólares, la cual también fue vendida en octubre de 2017. Los fondos de la venta fueron depositados en una cuenta bancaria en el Citibank, sucursal Surfside Beach, Florida, que tampoco fue declarada.
El fiscal Picardi señaló que la omisión fue reiterada y sostenida, y que Brula, con una trayectoria de más de treinta años en el organismo y formación académica en administración, tenía pleno conocimiento de sus obligaciones. El juez Ercolini coincidió en que no se trató de un olvido, sino de una conducta deliberada para ocultar patrimonio en el extranjero a los órganos de control del Estado.
