Dos trabajadores rurales oriundos del Chaco fueron encontrados sin vida en la estancia Los Horcones, en el departamento San Cristóbal, provincia de Santa Fe. Los cuerpos estaban calcinados y una camioneta fue incendiada. La Justicia investiga las circunstancias.
El domingo, personal policial llegó hasta la estancia Los Horcones, en la zona rural de Aguará Grande, departamento San Cristóbal, provincia de Santa Fe, tras un aviso que alertó sobre un hallazgo. En el lugar, los efectivos encontraron una casilla de chapa completamente incendiada y, entre sus restos, fragmentos de al menos un cuerpo. A pocos metros, había una fogata y un segundo cuerpo calcinado.
Según las primeras averiguaciones, las víctimas serían dos trabajadores rurales que realizaban tareas de colocación y reparación de alambrados. El encargado del establecimiento los identificó preliminarmente como Carlos Maidana y un hombre de apellido Rostan, aunque no se difundieron mayores precisiones sobre la identidad de este último. Ambos serían oriundos de la provincia del Chaco y se encontraban trabajando temporalmente en la zona.
En el lugar, los investigadores hallaron una camioneta con dominio XJF 872, también afectada por el fuego. En los alrededores había herramientas utilizadas para las tareas rurales. En el vehículo se detectaron manchas que, a primera vista, serían compatibles con sangre, y también fue localizada una huella que podría corresponder a un arrastre de material hemático.
Se realizó un relevamiento fotográfico y criminalístico de toda la escena, y se tomaron muestras mediante hisopado sobre las manchas halladas en la camioneta para determinar su naturaleza. La fiscal Hemilce Fissore, de la Unidad Fiscal de San Cristóbal, quedó al frente de las actuaciones. En el lugar trabajaron especialistas de la División Científico Forense Región 5 de la Policía de Investigaciones.
La causa fue caratulada provisoriamente como “Presunto homicidio seguido de suicidio”, pero se trata de una hipótesis inicial. Los investigadores no descartaron la intervención de una tercera persona. Los indicios recogidos serán sometidos a análisis para establecer la mecánica de las muertes y determinar si existió una secuencia previa de violencia. Uno de los desafíos será separar las huellas propias del incendio de aquellas que pudieran corresponder a momentos anteriores al fuego.
Fuente: El Litoral
