La administración de Donald Trump evalúa la publicación de una orden ejecutiva que vincule las vacunas con el autismo, pese a que la evidencia científica descarta esa relación. La iniciativa fue confirmada por fuentes oficiales y portavoces de la Casa Blanca.
La administración de Donald Trump está considerando emitir una orden ejecutiva sobre vacunas y autismo que podría publicarse la próxima semana, según una fuente familiarizada con el tema que dialogó con la agencia Reuters. La medida estaría motivada por el interés del presidente en tomar acciones adicionales sobre esta neurodivergencia.
Bajo la conducción del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., la administración impulsó nuevos estudios sobre vacunas y autismo, a pesar de que investigaciones realizadas durante las últimas dos décadas, que incluyeron a millones de personas, concluyeron que no existe un vínculo creíble entre ambos.
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, declaró en un comunicado: “El presidente Trump ha sido claro: EEUU debe tener el mejor calendario de vacunación infantil del mundo”. Agregó: “La Administración mantiene su firme compromiso de cumplir con esta prioridad presidencial mediante la ciencia de referencia para los innumerables padres cuyas preguntas e inquietudes sobre las vacunas han sido ignoradas o ridiculizadas”.
La insistencia de Trump en emitir esta orden ejecutiva se produjo incluso cuando sus propios asesores políticos instaron a Kennedy a mantenerse al margen de los temas relacionados con las vacunas hasta después de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, por temor a perjudicar a los republicanos.
Sin embargo, el mandatario siguió presionando a Kennedy en privado, preguntándole qué nuevos esfuerzos se están realizando en materia de vacunas y si el secretario de salud cree que finalmente se demostrará una relación entre las vacunas y el autismo, informó Reuters el mes pasado.
