La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las vacaciones de invierno generaron un impacto económico de $2,12 billones y un desplazamiento de 4,6 millones de turistas, con una estadía promedio de cuatro días.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) difundió un informe sobre el movimiento turístico durante las vacaciones de invierno. Según el relevamiento, se desplazaron 4,6 millones de turistas en todo el país, con una estadía promedio de cuatro días y un gasto total de $2,12 billones (US$ 1.412 millones).
El impacto económico fue un 2,5% mayor que en 2025, medido a precios constantes. La llegada de aproximadamente 400.000 turistas internacionales compensó parcialmente la menor demanda del turismo interno, indicó el informe.
La estadía media fue de cuatro días, levemente superior a la del año anterior (3,9 días). El gasto diario promedio alcanzó los $115.115, lo que representa una caída del 5,6% a precios reales en comparación con el año previo.
En la provincia de Corrientes, el turismo de naturaleza impulsó la ocupación hotelera, que alcanzó picos del 80% los fines de semana en los principales destinos. El promedio provincial se ubicó entre el 60% y el 70%. Colonia Carlos Pellegrini lideró los niveles de ocupación, seguida por Concepción del Yaguareté Corá. La ciudad de Corrientes superó el 50% de ocupación en alojamientos tradicionales.
Los mejores resultados se concentraron en las ciudades de nieve y montaña, favorecidas por las intensas nevadas de la segunda mitad de julio. Bariloche registró una ocupación cercana al 85%, seguida por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe.
También tuvieron un desempeño destacado Mendoza, Córdoba, Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja y Catamarca, impulsadas por actividades culturales, gastronómicas y deportivas. En Tucumán, las celebraciones del 9 de Julio atrajeron un flujo de turistas de todo el país.
En contraste, la Costa Atlántica y gran parte de la provincia de Buenos Aires registraron uno de los inviernos más débiles de los últimos años, afectados por la menor demanda y el desplazamiento del gasto turístico hacia el Mundial de fútbol.
