El aumento de las temperaturas desde este miércoles, junto con la velocidad del viento, incrementará el riesgo de incendio al nivel máximo en la mayor parte de España durante el fin de semana, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) informó que desde este miércoles se registrará un fuerte aumento de las temperaturas, que podrían superar los 40 grados en la mitad del país. Este fenómeno, sumado al incremento previsto de la velocidad del viento del sur, dificultará las tareas de extinción de incendios y podría favorecer la aparición de nuevos focos. Durante el fin de semana, la mayoría del territorio español entrará en riesgo extremo de incendio.
Este nuevo episodio climático ocurre después de que los incendios en Ávila y Madrid hubieran remitido en los últimos días. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaró el martes que “los próximos días serán especialmente complejos” en la lucha contra el fuego.
Según los mapas de la Aemet, el riesgo extremo de incendio se extenderá por casi todo el país el domingo y el lunes. En el resto del territorio predominará el riesgo alto o muy alto. El porcentaje de territorio en riesgo extremo pasará del 48% este miércoles al 70% el próximo lunes.
Cristina Santín, investigadora del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (CSIC-Universidad de Oviedo-Principado de Asturias), explicó que el riesgo no depende solo de la temperatura, sino también de la falta de humedad, el tiempo sin llover, la velocidad de aumento de las temperaturas y el viento. Félix Pérez, presidente de APRAFOGA, señaló que los combustibles finos y muertos se equilibran con la humedad y temperatura ambiente, y que con temperaturas bajas una chispa no debería generar ignición, pero con las condiciones actuales sí.
Carlos Madrigal, decano territorial de Madrid del Colegio Oficial de Ingeniería Técnica Forestal, afirmó que la acumulación de olas de calor, cada vez más tempranas y largas, provoca que se alcancen antes las condiciones para que el monte arda. “Lleva unos dos meses sin llover y la vegetación está muy seca, totalmente disponible”, advirtió.
Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, indicó que al aumento de la velocidad del viento se sumarán bajas humedades relativas y calor intenso, lo que elevará el peligro de incendios a niveles muy altos o extremos en la mayor parte del país, incluidas las islas más montañosas de Canarias. La Aemet advirtió que cuanto más se prolongan las horas de calor, mayor es la posibilidad de que se produzcan grandes incendios forestales simultáneos en zonas geográficamente separadas.
Del Campo sostuvo que el peligro meteorológico de incendios está en su punto más alto debido al calentamiento provocado por la actividad humana. La organización World Weather Attribution elaboró un informe el verano pasado que concluyó que, en el clima actual (calentado 1,3 grados desde la era preindustrial), se prevé que las condiciones extremas que provocaron incendios forestales se reproduzcan aproximadamente una vez cada 15 años, en comparación con menos de una vez cada 500 años en un clima 1,3 °C más frío.
Pérez señaló que las temporadas de incendios son más largas: “En Galicia, el estrés de la vegetación llegaba en agosto o septiembre; ahora empieza en julio. Los incendios forestales están totalmente desestacionalizados, dependen de la climatología”. Madrigal afirmó: “Ahora estamos en manos de la suerte. Si tienes masas forestales mal gestionadas, habrá que gestionarlas mejor”.
