Daniel Filmus analiza el proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el gobierno de Milei y plantea alternativas centradas en la calidad educativa y la inclusión.
El gobierno de Javier Milei ha puesto en debate el Proyecto de Ley de Libertad Educativa. Según el exministro de Educación Daniel Filmus, esta iniciativa se enmarca en un ajuste presupuestario, la degradación del Ministerio de Educación y el ataque a los docentes. Filmus sostiene que no basta con rechazar el proyecto, sino que se necesita una agenda propia que priorice la calidad y la inclusión educativa.
Filmus recordó que existe consenso en la sociedad argentina sobre la necesidad de transformar el sistema educativo para mejorar la calidad de los aprendizajes y reducir las desigualdades. Citó al libro “La tragedia educativa” de Guillermo Jaim Echeverri (1999) y afirmaciones del expresidente Ricardo Alfonsín sobre el “fracaso colectivo” de la escuela.
El exministro señaló que los movimientos pendulares en la conducción del Estado durante 40 años de democracia afectaron la continuidad de la inversión y las políticas educativas. Destacó que el proyecto de Ley de Libertad Educativa incluye el retiro del Estado, la desescolarización, la mercantilización mediante vouchers y la desjerarquización docente.
Como alternativa, Filmus propuso retomar políticas de la Ley de Educación Nacional (LEN), como la diversificación de la carrera docente (artículo 69), incentivos para la permanencia de docentes en escuelas con mayor necesidad (artículo 83) y la creación de espacios institucionales de formación permanente (artículo 123). También mencionó la necesidad de mejorar la formación inicial de docentes.
El artículo concluye que, frente a las estrategias libertarias de ajuste y mercado, es necesario evidenciar su objetivo de destrucción del sistema público y elaborar propuestas alternativas para ampliar la inclusión y mejorar la calidad educativa.
