El vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó que el alto índice de morosidad en el sistema financiero se debe a que los ciudadanos no gestionan correctamente sus ingresos y el uso de la tarjeta de crédito, en un contexto de incremento del costo de vida y caída de salarios.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el elevado nivel de morosidad en el sistema financiero, que incluye bancos y billeteras virtuales, responde a que la población no sabe administrar sus ingresos ni utilizar adecuadamente la tarjeta de crédito. “A veces, la gente se pone en riesgo de impago simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, declaró Ravier en conferencia de prensa en Casa de Gobierno.
Ravier señaló que la solución pasa por un proceso de aprendizaje: “Uno agarra la tarjeta, la lleva al límite y al otro mes se encuentra apretado. Tenemos que volver a aprender cuál es el límite al que nuestros ingresos nos permiten acceder”. Según el vocero, la morosidad es una señal de que la economía está recuperando el crédito, lo que implica adaptarse a nuevas reglas tanto para los bancos como para los ciudadanos.
No es la primera vez que Ravier realiza declaraciones sobre la situación económica. En su debut como vocero, dos semanas atrás, afirmó que las tarifas de los servicios debían aumentar porque estaban atrasadas y sugirió que las familias se abriguen en lugar de usar calefacción. Esa declaración generó críticas en redes sociales, por las cuales luego se disculpó.
El índice de morosidad en préstamos familiares alcanzó el 12 por ciento del sistema, según datos del Banco Central. La mora acumula 19 meses consecutivos de alza y se multiplicó por cinco en el último año y medio. Cerca de 7 millones de personas fueron excluidas de recibir nuevos préstamos por no poder saldar deudas previas.
Un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales indicó que el 56,6 por ciento de los hogares no cubrió de forma adecuada la Canasta Básica Alimentaria y el 89 por ciento financió la compra de alimentos mediante fiado, tarjeta de crédito o dinero prestado. Analistas consultados señalan que el incremento del costo de vida, la caída de los salarios y la pérdida de empleo reorientaron los ingresos hacia necesidades básicas.
Ravier, en cambio, afirmó que la morosidad es parte del proceso de recuperación del crédito: “Cuando una economía recupera el crédito es normal que aparezca la morosidad”.
